Los productores de plátano en Chiriquí aún siguen sufriendo los efectos de los fuertes vientos registrados en el mes de febrero, que acabaron con gran parte de la producción.
Las afectaciones fueron severas y las consecuencias se mantienen sobre todo en el distrito de Renacimiento, donde los precios se han disparado de forma abismal.
Olmedo Espino, ministro de Desarrollo Agropecuario, dijo que en Panamá no hay una relación entre la oferta y los precios.
“Aquí cuando se subió el precio, se subió, independientemente de que haya plátanos o no”, expresó.
Mientras los panameños siguen comiendo el plátano sumamente caro, en la ciudad de David lo están vendiendo en 20 centésimos y en Boquete en 4 centésimos por unidad.