LA EXTREMA condición de pobreza en que viven algunas familias, les impide cristalizar sus sueños, mucho más cuando algún miembro es una persona con discapacidad.
Con el objetivo de concederles una oportunidad, el despacho de la Primera Dama, Vivian Fernández de Torrijos, puso en marcha desde principios de este año, el Programa Fami-Empresas que es coordinado por la Secretaría Nacional para la Integración Social de las Personas con Discapacidad (SENADIS).
De acuerdo con Verona Salmon, coordinadora del proyecto, la iniciativa consiste en la inclusión socioeconómica de las personas con discapacidad y sus familiares.
El programa se extiende a la ciudad de Panamá, el interior del país y la comarca Kuna Yala.
Una vez que el trabajador social selecciona las familias a través de instituciones como el Ministerio de Desarrollo Social, de Desarrollo Agropecuario y el Instituto Panameño de Habilitación Especial, así como organizaciones de padres de familia, se procede a las capacitaciones que son dictadas por técnicos de la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (AMPYME) y del Ministerio de Desarrollo Agropecuario.
Salmon señaló que la capacitación consiste en dos temas básicos de desarrollo humano en donde se trabaja la autoestima, la motivación, prevención de la violencia, desigualdad de género y otros proyectos que incluyen a las mujeres.
Muchas madres que tienen niños o niñas discapacitados son abandonadas por sus esposos y no tienen los recursos suficientes para poder mantener a sus hijos.
La gestión empresarial y cómo organizar proyectos es otro de los temas que se incluye en el programa.
De esta manera las familias podrán tener sus propios negocios que se basan principalmente en actividades agrícolas, de servicios y comercio.
Una vez terminan la capacitación, se les confecciona un expediente que consta de documentos personales, donde además se indica el proyecto a desarrollar, que estará acorde con la región y las condiciones económicas en que viven.
Luego, se hace entrega de los subsidios. El monto depende del tipo de proyecto.
Según Salmon, es necesario eliminar la discriminación racial y la desigual distribución de las riquezas, lo que eleva la pobreza.
En lo que va del año han capacitado a 472 familias y se proyectan otras 400 al finalizar el 2006.
Algunas personas han optado por tener abarroterías, panaderías, ceba de ganado, cría de pollos y confección de artesanías. El proyecto Fami - Empresas tiene una inversión de B/. 1 millón.
Se estima que el 10% de la población de un país presenta alguna discapacidad, lo que en Panamá significaría unas 300 mil personas.
Continúa política inclusiva
Además de los subsidios, las familias tienen acceso a los servicios gratuitos de salud y a educación.