Hace aproximadamente cuatro meses que se destapó el escándalo de los "cibercafés", luego que se descubriera que varios de estos establecimientos eran utilizados para actos que riñen contra la moral.
Desde este hallazgo, las autoridades no descansan hasta que los cibercafés cumplan con sus respectivos filtros, ya que son considerados como una puerta a la pornografía, particularmente la dirigida a menores.
En este sentido, la magia del internet ha llegado a todos los rincones, pero de la mano de facilidades que atentan contra la integridad y la libertad sexual de los menores, al punto que los actos inmorales son parte del paquete
Por ello, el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), emprendió la batalla de continuar con los operativo relámpagos a estos establecimientos, a fin de garantizar que los niños y adolescentes no puedan acceder a sitios web con contenidos pornográficos.
Edith Castillo, directora Nacional de Juventud del MIDES, señaló que en estos sectores funcionarios de la institución se han percatado que no todos los dueños de los cibercafés cumplen con los respectivos filtros, violando el Decreto 101 del 17 de mayo de 2005.
Esta norma prohíbe la exhibición de páginas pornográficas, que ofrecen una información negativa sobre la sexualidad.
Igualmente Castillo manifestó que los cibercafés deben cumplir con el decreto, ya que el material pornográfico es perjudicial para los menores y por tanto, un delito.
Es por ello que quienes violen la ley se les aplicará sanciones estipuladas en el Artículo 131 del Código Penal que conlleva la pena de prisión para los dueños del internet y la cancelación de la licencia por el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI).
Castillo agregó que el MIDES ha incluido en la campaña medidas más enérgicas que han sido presentadas en un anteproyecto en la Asamblea Nacional.
El objetivo de la iniciativa es fiscalizar a las grandes servidoras de internet, que deben tener instalados filtros que impidan la exhibición de material pornográfico.
Castillo mencionó que con esta labor de seguimiento se busca sensibilizar a los dueños de estos establecimientos para que asuman la responsabilidad de cuidado y protección de los niños.
Los locales cercanos a escuelas son puntos estratégicos en las inspecciones.
La pornografía infantil no sólo es sancionada en los "cibercafés", sino también en los cines y en los autobuses que exhiban películas con contenido sexual no aptos para menores de edad.
Muchos son los estudiantes de escuelas secundarias y universidad que realizan investigaciones escolares y académicas en estos establecimientos.
Continúan operativos del MIDES en los cibercafés
Los jóvenes acuden a estos centros, en ocasiones, para hacer tareas y encuentran "todo tipo de material".