Nación

Continuarán estudios sobre problemas de la Cuenca


A pesar de la negativa de algunos sectores, el próximo fin de semana se realizará en Sonadora, Penonomé, la segunda mesa de trabajo para estudiar los diversos problemas de la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá.
De acuerdo con la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), del viernes 26 al 28 abril se celebrará la segunda mesa de trabajo donde participarán representantes de la cuenca del Río Toabré, escogidos por sus propias comunidades.
Las mesas de trabajo fueron acordadas por la ACP y miembros de comunidades de la región occidental de la Cuenca en septiembre del 2001 en Sonadora, Penonomé.
La primera reunión tuvo lugar el pasado 15 y 16 de marzo con pobladores de la cuenca del Río Coclé del Norte, quienes pidieron que se suspendan los estudios para la modernización del Canal de Panamá y la derogación de la Ley No.44 que crea la nueva Cuenca Occidental.
También la Comisión de Secretaría y Acompañamiento de la Comisión Interdiocesana que atiende las poblaciones campesinas afectadas por la Ley No.44 de 1999 advirtió la necesidad de que en forma urgente se suspendan los estudios de modernización del Canal y la construcción de nuevos embalses.
Denunció que la situación en el área se ha "tensionado" debido a la presencia constante en las comunidades de funcionarios de la ACP, tanto por cielo, agua y tierra, e incluso en aquellos lugares donde se señala que no van a construir embalses. El organismo es regido por agentes pastorales de las diócesis de Colón, Penonomé y la Arquidiócesis de Panamá.
En la primera sesión de consulta participaron el ingeniero Felipe Lenn Ríos, quien trabajó 30 años en la Comisión del Canal, especializado en geotécnica e hidráulica; el Ing. Thomas Drohan, quien fue ingeniero del Canal hasta hace dos años y medio.
Sobre la violencia en la que se han visto involucrados estudiantes artesanos, García declaró que constituyen un número reducido, pero que a lo interno de las comunidades donde viven "están vinculados a bandas juveniles y otras situaciones de tipo delictivo que buscan dilucidar cuando portan el uniforme del colegio".
Tampoco descartó que estas situaciones de violencia o desórdenes puedan ser utilizados como argumento para promover la desaparición o traslado de este colegio.
"A veces uno se pone a reflexionar y llega a pensar si habrá quienes tengan intereses marcados y secretos, para que este plantel desaparezca como institución dando pie a que el terreno que ocupa sea utilizado por el valor que tiene", puntualizó García.
Para el ex director del Artes y Oficios, Carlos Collado, este plantel es bueno, pero debido a una mala planificación de su administración, de los burócratas del Departamento de Planificación del Ministerio de Educación y por no existir una adecuada Dirección Profesional y Técnica del área que debe dirigir los IPT, se dan las situaciones en que algunos estudiantes proceden de manera incorrecta en las calles.
"Si hay una buena planificación e investigación de los estudiantes que desean ir al Artes y Oficios a estudiar y se trabaja conjuntamente con los padres y madres de familia del área social donde proceden, creo que no tuviéramos ese tipo de alumno medio maleante que lo único que quiere es ponerse el uniforme para desprestigiar al colegio", declaró Collado a El Panamá América.
Recordó que en 1999, Panamá firmó un convenio con el gobierno español por más de 18 millones de dólares para suministro de equipo a los colegios técnicos, logrando entonces el Artes y Oficios tener tornos y equipos de artes gráficas computarizados.
A su juicio, la administración del colegio tiene que promover una campaña entre los primeros ciclos de la ciudad capital para que conozcan las 17 especialidades que se dictan en este plantel.
"Si el Artes y Oficios sabe vender y edita un folleto, publica en los periódicos o hace que la televisión educativa Canal 11 les transmita una cuña sobre las carreras que ofrece, estoy seguro que la matrícula volvería a los niveles de hace una década", dijo Collado. Argumentó que este colegio tiene excelentes profesores y buenos laboratorios, tanto de Inglés, como de Química y Computación, además de los talleres.
"Hay que hacer una labor administrativa para dar una buena imagen del Artes y Oficios en la comunidad, ya que solamente es una minoría de sus estudiantes la que provoca disturbios en las calles. Cuando esa minoría es controlada y superada por la mayoría que va a estudiar allí, se logra éxito en la administración del colegio", manifestó Collado.
Según el director del Artes y Oficios, Elías González, la disminución de la matrícula en este colegio se debe principalmente al problema de violencia estudiantil que confrontan muchos colegios de la ciudad capital.
"La violencia estudiantil se da en todos los colegios. Lo que pasa es que en los privados los alumnos se transportan en colegiales y no se percibe la situación, pero los del sector público que andan en diablos rojos (autobuses), cuando hacen algo indebido se refleja rápido en los medios de comunicación", sostuvo González a El Panamá América.
Coincidió con García en que los estudiantes que incurren en reyertas o actos delictivos generalmente están vinculados a bandas que operan en barrios de la ciudad capital.
Añadió que el año pasado, fueron expulsados del Artes y Oficios unos 20 estudiantes por protagonizar desórdenes y actos delictivos en las calles, mientras que otra cantidad similar se remitió al Ministerio de la Juventud, la Niñez, la Mujer y la Familia, para que fuera atendida y orientada hacia mejores formas de conducta.
González indicó que ya ha presentado a las autoridades ministeriales una propuesta pedagógica para la convivencia en paz y tolerancia, pero que involucra a los cuatro colegios capitalinos más involucrados en situaciones de violencia estudiantil, ya que no solamente es el Artes y Oficios.
"El proyecto incluye charlas, seminarios, convivencia, intercambios deportivos con participación de medios de comunicación, involucrando a educadores, padres y madres de familia para reestructurar la imagen que han perdido los estudiantes", subrayó González.
También informó que este colegio necesita bastante inversión en infraestructura, por lo que a mediano plazo tienen que ser reparados los tres edificios donde se dictan clases, puesto que confrontan problemas en el techo y losas, lo que no acontece en los talleres, que están suficientemente equipados.
González dijo desconocer que alguien quiera hacer desaparecer el Artes y Oficios, aunque no descartó que puedan existir algunas influencias políticas, inclusive dentro de la Universidad de Panamá, cuyos dirigentes políticos estudiantiles también buscan tener afinidad con los artesanos.
"Aquí tenemos movimientos estudiantiles con influencia de otro lado. El año pasado comprobamos que documentos de volantes y panfletos no fueron hechos en esta escuela, donde los estudiantes son humildes, sino por alguien que responde a otros intereses", sustentó González.
Sobre la licencia otorgada al director titular del Artes y Oficios, Raymundo Lay, González manifestó que en nada influye en la violencia estudiantil, aunque quizás sí en algún tipo de decisiones que se tenga que tomar sobre el colegio, de allí que considere que ya es hora que haya un director titular para ver si esa es la solución.
Igualmente desestimó que los educadores del plantel laboren bajo constantes amenazas de los estudiantes problemáticos. "De amedrentar profesores no creo que suceda, y si es así, invito a los profesores que me lo digan. Que se dan ciertas amenazas y llamadas, lo han hecho con mi persona, pero en los docentes no creo que exista temor hacia los estudiantes, salvo altercados verbales", puntualizó González.
Mediante el Decreto No.5 de 1907 que lleva la firma del Primer Designado Don José de Obaldía y del Secretario de Instrucción Pública, Don Melchor Lasso De la Vega, se creó la Escuela de Artes y Oficios. El 7 de noviembre de 1907 abre sus puertas en las instalaciones del Colegio de Comercio e Idiomas ubicado en Calle 12, El Chorrillo.
Actualmente está ubicada en la Vía Bolívar, frente a la Universidad de Panamá, con un director, dos subdirectores (académico y técnico), 176 docentes, 50 administrativos y 1,620 alumnos.
Ofrece Bachillerato Industrial y Perito Industrial, con carreras de construcción, electricidad, electrónica, artes gráficas, hojalatería, mecánica de precisión, máquinas comerciales, plomería, ebanistería, refrigeración, mecánica de autos, chapistería, encuadernación, tapicería, forja y soldadura.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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