Nación

Contra el tiempo

Las casas condenas se han convertido en una bomba contra reloj que pronto estallará.


LAS CASAS condenadas abundan en la ciudad de Panamá. Pero sabe usted cuántas hay? ¿Cuáles son los principales problemas que presentan?
A pesar de ser una amenaza social y un problema estético-ambiental, las casas condenadas son una trampa de muerte para quienes viven en ellas.
Para los moradores de estas casas son como un pan que ya carece de sabor, por lo insípida que se ha vuelto su vida en estos caserones, debido a las condiciones en que viven.
Los niños crecen y juegan en patios limosos, inundados de aguas negras. Caminan entre escaleras y balcones que se resquebrajan con los pasos, mientras que padres y madres planean cómo conseguir el sustento, ya que aparte de que viven en deplorables condiciones, muchas veces rodeados de inmundicias, no tienen un empleo.
Corregimientos como: Santa Ana, San Felipe, Río Abajo, Parque Lefevre, El Chorrillo, Calidonia, San Francisco, Pueblo Nuevo, Juan Díaz, Bethania, y Bella Vista tienen una gran cantidad de estas casas.
En primer lugar y con 65 casas está El Chorrillo, un corregimiento no sólo altamente delictivo sino que también con una población numerosa.
Para solucionar la situación el Ministerio de Vivienda ha estado realizando proyectos que comprenden desde el reacondicionamiento de algunos edificios que sí se pueden remodelar, hasta la construcción de nuevos inmuebles, para que se presente una nueva cara para estos corregimientos que se encuentran en la ya muy congestionada ciudad de Panamá.
En El Chorrillo el desempleo agobia a los más de 22,000 residentes, por encima del promedio nacional.
El poder rehabilitar este corregimiento sería más que un anhelo, un sueño que para muchos debería materializarse porque las necesidades abundan.
En cuanto a otros sectores, San Felipe tiene alrededor de 40 casas condenadas y Santa Ana 39.
En estos sectores la mayoría de las casas presentan problemas esencialmente de aguas negras, techos destruidos, estructuras débiles y cableado frágil.
Pero el inventario no termina allí. En Pueblo Nuevo hay 21 casas condenadas y que por su estado presentan una imagen lamentable para el sector.
Aunque la mayoría de las personas opinan que estas casas deberían ser demolidas, la realidad es otra.
"Las casas condenadas de Santa Ana, San Felipe, no las podemos tumbar porque son patrimonio histórico, así como en El Chorrillo ", recalcó la Ministra de Vivienda, Balbina Herrera.
Es por ello que como una solución a corto plazo se ejecuta un programa en el que el MIVI facilita material de construcción para que las familias de extrema pobreza, con apoyo de otras entidades, puedan construir un hogar.
Pero las soluciones habitacionales tienen que ir más allá, porque las familias que residen en estos caserones en su mayoría no tienen acceso a servicios básicos, ni educación ni valores.
Por su parte, Herrera reconoce que el problema social y habitacional que hay en Panamá es grande.
"Yo sé que no voy a tener el tiempo suficiente, pero si dejamos proyectos modelos se podrá mejorar la situación", recalcó.
Sin embargo, en lo que va del año más de 30 casas ubicadas entre Panamá y Colón se han desplomado, lo que lleva a la necesidad de agilizar el procedimiento de reubicación de las familias afectadas.
Además hay 525 casas entre Panamá y Colón que tienen que ser demolidas porque se están cayendo.
Según las autoridades, a partir del próximo año se realizarán dos proyectos: Uno se hará fuera de la ciudad y el otro es un inventario de inmuebles vacíos.
Con este inventario, que se realizará en Santa Ana y en Calidonia, se busca negociar con los dueños para comprarles o que se programen restauraciones como las que se hicieron en el edificio La Reina, en Río Abajo.
De esta forma unas 300 familias se beneficiarían con estos proyectos, pero también es necesario que se involucre la empresa privada.
Algunos proyectos que se perfilan desde estos momentos son las restauraciones en casas ubicadas en áreas como Barraza, la Casa Penonomé, Casa Antón, el proyecto de Colón y la Casa Miller en Juan Díaz.
El director del Casco Antiguo, Ariel Espino, está citando a los dueños de los 105 inmuebles que están tapiados o desocupados en el Casco Antiguo, para ver en qué forma pueden motivarse a establecer un nivel de construcción en esa área.

 

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201379
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América