A dos meses de la muerte de Jaime Ortega Romero, de 33 años, las circunstancias de su deceso aún no son esclarecidas.
Y es que Ortega Romero falleció el pasado 9 de octubre a manos del guardia de seguridad Carlos Velarde Martínez, quien lo impactó con su arma de fuego cuando estaba en los alrededores de la cementera Bayano, en Caimitillo, dentro de un bus con una menor de 17 años.
El abogado querellante Rubén Castrejo dijo a que en las declaraciones de Velarde han surgido una serie de contradicciones, ya que primero manifestó que el arma se le disparó "accidentalmente" cuando discutía con Ortega, pero después afirmó que éste intentó quitarle el arma cuando se disparó.
Ni los familiares ni el abogado están conformes con esta explicación, ya que sospechan que Velarde nunca habló con la víctima, que disparó con toda la intención contra el bus y fue entonces cuando el proyectil le dio en la nuca, causándole la muerte.
Esta tesis tampoco ha sido ratificada por las autoridades que investigan el caso.
La reconstrucción de los hechos se realizó el pasado 26 de diciembre y los familiares piden justicia.