El que tiene que “poner orden y aplicar las medidas” para recuperar la deuda que mantienen los cónsules con el Estado panameño es el director de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), afirmó ayer el contralor General de la República, Carlos Vallarino.
Explicó que según la ley que entró a regir a inicios de este año, corresponde a la AMP, administrar, recolectar los fondos, fiscalizar y sancionar a los cónsules que no cumplan con su deber.
Después que la AMP cumple, entonces es que la Contraloría hace la fiscalización, y si detecta alguna anomalía, presenta los recursos ante la Procuraduría de la Nación como lo ha hecho en el caso de Róterdam, Nueva York y Yakarta.
No obstante, dijo que los cónsules tienen hasta el 30 de junio para pagar la deuda.
Recalcó que la AMP debe gestionar en los días que quedan para que concluya el período, los pagos pendientes y que los consulados salden sus deudas.
Las declaraciones del Contralor se dan en respuesta a señalamientos hechos por el director de la AMP, Fernando Solórzano, quien aseguró que el contralor no ha aplicado las sanciones.