El Contralor de la República, Gabriel Castro rechazó enérgicamente y calificó de político el arresto de su homólogo nicaragüense, Agustín Jarquín Anaya a quien autoridades de ese país acusan de fraude y otros delitos contra el Estado.
En una carta enviada al funcionario, Castro le manifiesta su solidaridad y le indica que su arresto es un atentado contra la independencia que "debe caracterizar a los Organos Superiores de Control".
En el documento, el Contralor panameño manifestó que espera que la cordura y el buen juicio se impongan y que los aspectos políticos se alejen del tratamiento de este caso.
Según la agencia de noticias Reuters, el arresto de Jarquín se dio luego de una batalla judicial de más de ocho meses entre la Contraloría y el presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán, quien solicitó a la Procuraduría Penal de Nicaragua iniciar el juicio contra Jarquín Amaya.
Los representantes de algunos países que conforman la Organización Centroamericana y del Caribe de Entidades Fiscalizadoras (OCEFS), a la que pertenece Panamá, calificaron el arresto como un atentado contra los poderes de estas Dependencias Fiscalizadoras.
El ex vicepresidente panameño, Ricardo Arias Calderón, en una carta enviada a Jarquín Amaya le señala que la noticia de la condena judicial a la cárcel lo ha escandalizado y encolerizado.
"No me cabe la menor duda de que detrás de esta decisión pretendidamente judicial, se encuentra la intervención política de un Presidente que se ha ganado su fama de corrupto y de somocista".
Arias Calderón le señaló al Contralor nicaragüense que es de conocimiento público el esfuerzo "titánico" que hizo éste por obligar al mandatario de ese país a explicar su enriquecimiento personal y familiar.
Indica que ese esfuerzo, junto a las exigencias de que los procesos administrativos cumplan con los requerimientos exigidos por la ley, además de las denuncias de contratos irregulares y privatizaciones turbias, fue lo que lo llevó a crear conflictos con la administración de Alemán.
Otras de las organizaciones a nivel internacional que ha manifestado "su profunda preocupación" por este caso fue Transparencia Internacional (TI), que ha solicitado un proceso justo para el contralor nicaragüense.
En una carta dirigida a los medios de comunicación Miguel Scholss, director ejecutivo de TI, señala que "aunque, por supuesto, no podemos expresar una opinión sobre el caso en particular, ha habido un alarmante patrón de falsas acusaciones formuladas en contra de funcionarios destacados públicamente por su lucha contra la corrupción en altos rangos".