El que quiera ser dirigente sindical que busque otro lugar, manifestó el próximo contralor Alvin Weeden, refiriéndose al secretario general de la Federación Nacional de Servidores Públicos, Leandro Avila, quien es funcionario de la Contraloría General de la República.
El contralor, que asumirá funciones a partir de enero, enfatizó que él no favorecerá este tipo de actividades dentro de la Contraloría, porque no está de acuerdo con que funcionarios que tienen que supervisar el trabajo de otros funcionarios públicos, actúen a la vez, como dirigentes sindicales.
Agregó que los empleados de la entidad deben limitar su actividad a trabajos específicos dentro de ella porque la Contraloría no es la sede del sindicalismo.
"Yo voy a la Contraloría a hacer un trabajo profesional, desligado del partidismo político, de la actividad gremial como abogado y creo que tengo el derecho por ello de exigir a todos los funcionarios que limiten sus actividades dentro del horario de funciones a las actividades propias de la Contraloría", destacó.
La labor de fiscalización de las actividades hacen incompatible ese tipo de actividades gremialistas con relación al trabajo de la Contraloría, opinó Weeden. "En el caso de Leandro Avila, él está en un conflicto de intereses, porque él no puede ser funcionario de control fiscal, supervisar a los otros funcionarios públicos y a la vez ser padrino de esos funcionarios en términos gremiales", señaló.
Por su parte, Leandro Avila manifestó que no es negociable que él renuncie a la secretaría general de la FENASEP para conservar su empleo, al tiempo que dijo no entender los argumentos de Weeden porque sus funciones no tienen nada que ver con el hecho de ser secretario general de los servidores públicos y también presidente de la Asociación de Empleados de la Contraloría.
Añadió que lo único que se requiere para ser dirigente de FENASEP es ser funcionario público y Weeden no puede coartarle ese derecho que además está contenido en el artículo 86, acápite 4 de la Ley de Carrera Administrativa.
Aceptó que él está de licencia con sueldo, según la ley, sin embargo, reconoció que su próximo jefe tiene la potestad de mantenérsela o no, porque nadie podrá obligarlo a hacer lo que no quiere, aunque puede ser que el nuevo contralor desconozca las leyes del movimiento laboral del sector público o del movimiento sindical, agregó.
Al respecto también se manifestó el secretario general de la Central General Autónoma de Trabajadores de Panamá (CGTP) Mariano Mena, quien coincide con Avila en que Weeden desconoce las leyes en materia laboral.
Recalcó que cualquier intento que haga Alvin Weeden de desconocer lo que establece la ley de Carrera Administrativa o la Ley Orgánica de la Contraloría para defenestrar a Avila, traerá como consecuencia la confrontación del movimiento sindical en su conjunto.
"Nosotros no podemos permitir que un contralor o un ministro pueda suprimir el derecho del servidor público de asociarse y tener dirigentes. Eso lo vamos a defender", dijo Mena, quien le recomienda a Weeden que lea las leyes laborales antes de llegar a la Contraloría, porque ellas explican cuáles son los derechos de los trabajadores y en especial, los de la Contraloría, en su ley orgánica.
"En su condición de secretario general de FENASEP, él tiene que mantener a Avila en su puesto aunque no le guste", sentenció Mena.