La Contraloría de la República y la Procuraduría deben investigar el uso dado a los 9 millones de dólares que destinó el Ministerio de Educación para remover la fibra de vidrio en las escuelas del país, afirmó el ex contralor Rubén Darío Carles.
Sostuvo que el MEDUCA le debe una explicación al país por las quejas que han surgido en torno al manejo de este dinero y el trabajo realizado por las empresas contratadas.
Indicó que mediante esta investigación se identificarían las causas y los responsables del supuesto mal uso del dinero, para luego sancionarlos.
El primer contralor, después de la caída del régimen militar, manifestó que dependiendo del resultado de la investigación se podría interponer una denuncia por lesión patrimonial ante el Ministerio Público.
Puede empeorar.
El problema por la mala remoción de la fibra de vidrio en los colegios podría acentuarse aún más en los próximos meses, si no se busca una solución.
Así señaló el especialista Juan Icaza, de laboratorios EnviroLAB, quien asegura que el problema puede durar años.
"La fibra de vidrio no se puede eliminar tan fácil, ya que no es biodegradable y no se puede quemar", detalló.
Tanto la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) como los especialistas de ITS Consulting y EnviroLAB, coinciden que el único responsable del problema es el MEDUCA.
También concuerdan que para la limpieza y descontaminación es necesario invertir en empresas especializadas y con el equipo técnico necesario.
Salvador Rodríguez, ex rector de la UTP, afirmó que el apoyo que le dio la Universidad al MEDUCA busca contribuir a hacer los correctivos necesarios.
En el 2007, la UTP visitó 8 planteles en el sector Oeste y uno en Veraguas. En lo que va del 2008, ha visitado más de 16.
Advirtió que las empresas que incumplieron deben responder con sus fianzas de cumplimiento.
Se le produjo un daño irreparable a la educación, advierte economista
El economista Adolfo Quintero advirtió que la educación sufre efectos negativos cuando se invierte dinero de manera inadecuada.
Sostiene que el sistema educativo no puede permitir la pérdida de recursos, debido a que este rubro requiere un uso eficiente y eficaz de sus recursos.
Si no se utilizan los recursos de manera eficiente y eficaz no solamente se van a perder B/. 9 millones, sino que esa cifra aumentará de manera significativa, advirtió.
Según Quintero, para evitar que se pierda dinero en malas inversiones, todo proyecto que se realice en educación debe estar respaldado de un estudio científico que garantice su uso correcto.
Manifestó que ve con preocupación dos hechos: el que se utilicen productos (fibra de vidrio) cuando científicamente está probado que tiene efectos negativos en la salud y que el tratamiento o el proceso de eliminación se realice inadecuadamente.
Advirtió que estas fallas han provocado pérdidas económicas que son difíciles de recuperar y que producen un daño importante en la educación nacional.
Destacó que a pesar de que Panamá es el país de América Latina que registra el mayor gasto pércapita en educación, los resultados no son los esperados.