PARA Estela Tapia, de 25 años y madre de cinco niños, la decisión de someterse a una operación de salpingectomía era urgente y necesaria porque ya no quería tener más hijos.
Estela, quien viajó desde Boca del Monte hasta Hato Chamí, en la comarca Ngöbe-Buglé, para ser intervenida quirúrgicamente, señaló que tenía recelo, pero cuando le conversó a su pareja no vaciló en ofrecerle su apoyo.
Como Estela, otro grupo más de mujeres ngöbe-buglé esperaban para ser atendidas. La ansiedad y la curiosidad por saber el resultado de la operación se sentía en el ambiente.
La demora de la espera fue más larga que la intervención quirúrgica en sí.
El personal del Ministerio de Salud (MINSA) fue el responsable de extirpar las trompas de Falopio de estas 20 mujeres, que optaron por una planificación familiar bastante segura.
La iniciativa surgió como una respuesta de atención a aquellas mujeres en estado de embarazo para ofrecerle las facilidades necesarias al momento de dar a luz, en estas áreas indígenas donde la tasa de mortalidad materna alcanzó en el 2005, 4.7% por cada mil nacidos vivos.
Las brigadas abarcaron operaciones de salpingectomía, atención a embarazadas, control de planificación familiar, programas de nutrición, control prenatal, puerperio y giras integrales.
Para el coordinador de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud, Efraín Barreiro, la satisfacción del trabajo realizado fue notorio, porque esta área se ubica con mayor número de muertes materna y perinatal.
Barreiro explicó que el trabajo iniciado en Hato Chamí podría ser permanente, ahora que el Centro Materno Infantil tiene una sala de operación, una máquina de anestesia y camillas.
Lo que se quiere es reducir en 3/4 partes la tasa de mortalidad materna, en el país hacia el año 2015, y reducir las brechas en salud materna y perinatal, aseguró.
En Panamá, las regiones indígenas marcan mayor índice de mortalidad materna. Durante el año 2005, la comarca Ngöbe-Buglé registró una tasa de 4.7 por cada mil nacidos vivos, seguido de la comarca Emberá con 4.3, la provincia de Darién con 2.8 y Kuna Yala con 2.1.
Entre las causas de la mortalidad materna figuran la hemorragia, la infección, la preclampsia, el parto obstruido y el aborto inducido ilegal.
En los últimos dos años, 7372 panameñas han sido esterilizadas, para controlar las enfermedades que se registran durante el embarazo y que muchas veces llevan a la muerte. El método usado es la salpingectomía, que consiste en sacar las trompas de Falopio, ligarlas y cortarlas, para evitar el sangrado. La cirugía impide que el óvulo pase a la cavidad uterina y los espermatozoides a la cavidad pélvica.
Las esterilizaciones se han realizado en lugares inaccesibles y donde hay mujeres con pocos recursos como: Veraguas, sobre todo en los distritos de Cañazas, Guarumal, La Mesa y San Francisco.
También en toda la Comarca Ngöbe Buglé, el área de Los Santos, Kuna Yala, Darién y Bocas del Toro.
En Chiriquí operaron mujeres de los distritos de San Felix, San Lorenzo y demás áreas que limitan con la comarca Ngöbe Buglé.
Control natal en tierra ngöbe
La salpingectomía impide que el óvulo pase a la cavidad uterina y los espermatozoides se desplacen a cavidad pélvica.