Trabajadores del Instituto de Recursos Hidráulicos y Electrificación (IRHE) dieron un ultimátum ayer a los directivos de esa empresa para la firma de una convención colectiva antes de proceder a su privatización y el pago de un pasivo laboral por el orden de los siete millones de balboas.
El Secretario General del Sindicato del IRHE, José Arosemena, aseguró que los miembros de esa organización piden el pago de los siete millones de balboas antes de su privatización como se hizo con los obreros del INTEL y la Autoridad Portuaria.
Arosemena también señaló que se hace necesario la firma de una convención colectiva antes de la división en ocho empresas de la institución para que los trabajadores queden regidos por el Código de Trabajo.
A la vez denunció que dentro de la empresa se están realizando una serie de traslados injustificados e inconsultos por parte de la administración como parte de su restructuración.
Dijo que tras la conformación de seis de las ocho empresas en que será convertido el IRHE, aún no se les ha notificado a cuáles serán enviados a raíz del proceso de privatización.
Los trabajadores no descartaron la posibilidad de realizar una huelga para alcanzar sus objetivos si la administración de la estatal de energía no accede a sus peticiones.
En respuesta a la posición de los trabajadores, la administración del IRHE señaló que "menos del 1% del total de 4,400 trabajadores han mostrado disconformidad por su asignación".
Jones Cooper, gerente nacional de Recursos Humanos manifestó que la real intención del sindicato del IRHE es "presionar a la administración para el pago de compromisos económicos de 1991 y 1992, sin tomar en cuenta que el pasado año se les pagó varios millones en XIII mes atrasados", pero que la administración siempre estará dispuesta a entablar un diálogo permanente.