En vez de una cancha, parece un basurero. Así es como piensan algunos de los residentes de Parque del Este, quienes aún no pueden concebir cómo el sitio utilizado por los niños se encuentra inundado en basura.
Señalaron que ni grandes, ni pequeños, pueden jugar allí, ya que son tantos los desperdicios que la rodean, que practicar deporte sería buscarse una enfermedad no deseada.
Opinaron que la situación se debe a la falta de conciencia de algunos moradores que arrojan la basura en la cancha, mientras que por otro lado, las autoridades no la recogen.
Hoy sólo piden una alternativa, para que todos puedan volver a recrearse y pasar un buen rato, junto a la familia, en las tardes como solían hacerlo.