Washington.- El embajador panameño, Guillermo Ford Boyd, es uno de los tantos diplomáticos y funcionarios de esta capital que fueron sorprendidos por la súbita decisión de Estados Unidos de convocar este jueves a los cancilleres de Panamá, Belice y las cinco repúblicas centroamericanas, con el fin de impulsar un amplio programa de colaboración económica y social en la región ístmica.
Pero Ford, un experimentado político y empresario, no se dejó amedrentar. Moviéndose con celeridad y en total sigilo, logró meter uno de esos goles protocolares que pronto pasaran a ser leyenda en los círculos diplomáticos.
Ni bien Ford se enteró que esta tarde llegaría el canciller José Miguel Alemán, cuando se dirigió al Departamento de Estado para obtener más detalles sobre el programa de los cancilleres y la ceremonia de la firma del acuerdo de cooperación que tendrá lugar mañana a las 9:30 a.m., durante una ceremonia en uno de los salones del secretario de Estado, Colin Powell, según informaron a El Panamá América fuentes estadounidenses.
El embajador mantuvo un completo silencio sobre los planes, pero las fuentes confirmaron que Ford logró, antes que nadie, organizar una cena en su residencia el viernes con John Maisto, el asesor para el Hemisferio Occidental del presidente George W. Bush, y el canciller Alemán, que regresará a Panamá el viernes por la mañana.
Ford y Maisto son amigos desde que el primero fue candidato a primer vicepresidente a fines de los "80 cuando el segundo fungía como encargado de negocios en Panamá.
Fue precisamente Maisto quien advirtió a este periódico el pasado fin de semana de la importancia del acuerdo conocido como Concausa, por sus siglas inglesas (Central America-United States of America Joint Declaration).
"Fíjese bien en Conacausa", insistió una y otra vez, justo antes de viajar a San José de Costa Rica para integrar la delegación de Estados Unidos a la Trigesimaprimera Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que iba a ser presidida por Powell. Pero después de que una bomba terrorista explotó en Tel Aviv cobrando 19 vidas, el secretario de Estado optó por permanecer en Washington ante la posibilidad de que la crisis del Oriente Medio pudiera degenerar en otra guerra.
Por consiguiente, Maisto, de manera improvisada, decidió trasladar la ceremonia de la firma, que hubiera tenido lugar en San José, a esta capital, añadieron las fuentes.
Otros informantes diplomáticos señalaron que también los funcionarios a cargo de asuntos centroamericanos del Departamento de Estado fueron igualmente sorprendidos por la convocatoria a los cancilleres y los planes para la firma del acuerdo.
"Es un proyecto del embajador Maisto y como buen jugador