Nación

Corregidores, jueces del barrio


"Mónica", como prefirió que la llamáramos, se fue temprano para la corregiduría de Omar Torrijos, una vez más. Está en busca de que las autoridades resuelvan su caso porque uno de sus hijos "corre peligro".
Hace poco más de un año, Mónica tomó "la sabia decisión", tal como ella señala, de separarse de su esposo "Julio". Él la maltrataba física y mentalmente.
Consciente de que la situación podía terminar mal, Mónica se llevó a sus dos hijos; sin embargo, su esposo y padre de los niños, le arrebató al más pequeño de sus manos y se quedó con él.
Desde entonces, le ha impedido verlo y Mónica, desesperada, no puede vivir en paz.
Es por ello que lo ha denunciado en la corregiduría porque señala que el caso escapa de sus manos, pero no ha pasado nada. También ha acudido a la Policía Técnica Judicial (PTJ) y la Fiscalía de Menores, sin resultados; el niño sigue en manos de su padre.
Un asunto delicado, sin duda. Julio acosa constantemente a Mónica y la ha amenazado tres veces de muerte.
La respuesta de las autoridades ante las que ha expuesto su caso es que Julio no ha cometido rapto ni secuestro y que tiene todo el derecho a estar con su hijo.
Mónica era una de los tantos que llegaron antes de las 8: 00 de la mañana a la corregiduría de Omar Torrijos Herrera, en el distrito de San Miguelito.
Y es que a esa hora la oficina estaba abarrotada. Las personas esperaban a ser llamadas por una de las secretarias judiciales para exponer sus quejas.
El procedimiento exige anotarse primero en una lista para luego ser escuchados por la secretaria, quien les explica que deben presentar su problema por escrito, junto a una copia de la cédula para después darle las boletas de citación en las que se fija la audiencia.
Panamá América estuvo en esa corregiduría para conocer de cerca su funcionamiento. Las quejas que llegan son muchas, van desde violencia doméstica, incumplimiento en el pago de alquileres, vecinos que no eliminan los herbazales de sus lotes, billetes falsos hasta pensión alimenticia.
Mercedes Araúz de Grimaldo, presidenta del Colegio Nacional de Abogados, cree que los corregidores muchas veces no tienen los conocimientos necesarios para administrar justicia.
Hasta los diputados Miembros de la Comisión de la Mujer de la Asamblea Nacional, cuestionaron la labor de los corregidores en lo relativo a los casos de violencia intrafamiliar.
En ese sentido, Grimaldo dijo que los corregidores, como son los garantes de administrar justicia, deben estar preparados.
Precisamente esa es la función que lleva a cabo la Procuraduría de la Administración, que busca a través del Manual de Corregidores, el fortalecimiento de la justicia administrativa para enseñar los criterios o fundamentos legales a esos funcionarios.
La Universidad de Panamá, a través de las Facultades de Derecho y Ciencias Políticas, en coordinación con el Ministerio de Gobierno y Justicia, dicta cursos a los corregidores con el objetivo de elevar la capacidad técnica de los servidores públicos.
Inclusive para lograr un mejor discernimiento de la ley, es recomendable que los corregidores sean abogados, aunque no es un requisito legal, señaló Grimaldo.
Eliécer Barsallo, coordinador de corregidores de la Alcaldía de Panamá, añadió que deben conocer asuntos correccionales, civiles y de familia para resolver los casos con prontitud.
La Alcaldía de Panamá ha dispuesto un perfil para que el cargo sea ocupado por personas idóneas.
De acuerdo al reglamento de Ley 106 del 8 de octubre de 1973, en su Artículo 63, las autoridades de policía (corregidores), además de ser panameños, deben haber cumplido 18 años, residir en el lugar donde serán designados, así como ser abogados o cursar los últimos años de la carrera de Derecho.
Por otro lado, no deben haber sido condenados por delito contra la administración pública con pena privativa de la libertad o por delito contra la libertad o pureza del sufragio.
Se informó que para evitar arbitrariedades se ha creado la figura del coordinador de corregidores, que es el encargado de regular a las autoridades de policías, además de hacer operativos de profilaxis.
  • Panamá América visitó varias corregidurías para conocer su funcionamiento.

  • Ese fue el caso de la de Bethania. En dos ocasiones se nos informó que la corregidora Ana Castro de García estaba en una reunión fuera de la oficina, sin ofrecer mayores detalles.

  • Finalmente García respondió a Panamá América durante una gira médica del corregimiento.

  • Lo mismo ocurrió en la corregiduría Amelia Dennis De Icaza en San Miguelito, donde los funcionarios desconocían el paradero del corregidor.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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