Nación

Corregidurías: reflejo de nuestra sociedad


Mercedes Ríos Fuentes, de 85 años de edad, recibió una herida cortante en su ceno izquierdo por una botella que fue lanzada en medio de una riña tumultuosa protagonizado en un multifamiliar de El Chorrillo.
La anciana descansaba en un sillón dentro de su apartamento cuando recibió el impacto de la botella que entró por una ventana.
La mujer que acudió ayer a la corregiduría de El Chorrillo, en búsqueda de justicia por las lesiones ocasionadas en su cuerpo, desconocía quien le había ocasionado la herida.
Ríos Fuentes fue una de las tantas mujeres que observamos ayer en las corregidurías. Otras, mucho más jóvenes que ellas, estaban por reclamos por pensión alimenticia para sus hijos.
En las corregidurías llegan casos de riñas, hurto, peleas entre marido y mujer, lanzamiento, y diferencias de toda índole entre los vecinos que van desde problemas por una cerca hasta por mascotas.
En un recorrido efectuado ayer por varias corregidurías de la capital confirmamos que estas son la caja de resonancia de los problemas que afectan a la sociedad: desintegración familiar, delincuencia, falta a los valores morales, juventud rebelde etc.
Las corregidurías no dejan de ser un sitio donde muy pocas personas quieren ir ya que las que lo frecuentan son catalogadas como revoltosas o problemáticas.
Pero en cualquier momento usted puede verse involucrado en un problema que amerita ser ventilado en una corregiduría.
Las personas citadas por el corregidor entran a un estrado, similar al de un Tribunal de Justicia, donde el funcionario se sienta en una silla alta, la parte acusada de un lado y los denunciantes, de otro. Una secretaria toma nota de la sentencia que dicta el corregidor mientras que un miembro de la Policía Nacional se ubica en la afueras por cualquier situación de violencia que nunca faltan en estos lugares.
En las corregidurías labora una secretaria judicial, escribientes, que atienden las denuncias, inspectores, seguridad municipales y policías.
Aquí no se atienden todos los problemas. Sólo casos de hurto, robo y deuda hasta por una suma de 250 balboas.
Las multas o sanciones impuestas por el corregidor son todas conmutable, o sea que se pueden pagar con dinero.
El corregidor puede sancionar a una persona por un año de cárcel, además que puede ordenar una detención preventiva hasta por 24 horas.
Todos los sancionados por corregidurías pagan sus penas en la cárcel de La Biblia legal del corregidor es el Código Administrativo donde se encuentran las disposiciones y reglamentaciones que se ventilan en las corregidurías.
El corregidor debe ser un estudiante de último año de Derecho o un abogado. Sus actuaciones son apelables ante los juzgados municipales.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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