Washington.- El subsecretario de Estado para Asuntos Económicos de Estados Unidos, Allan Larson, aseguró al canciller José Miguel Alemán que Panamá no está en la lista negra de países que no cooperan en la lucha contra el lavado de dinero, sino en una "lista de advertencia", revelaron altas fuentes estadounidenses que pidieron reserva de sus nombres.
Alemán se reunió ayer en Washington con Larson y el secretario adjunto en ejercicio para Asuntos Hemisféricos, Peter Romero, para tratar el tema de los polígonos que Estados Unidos dejó contaminados en Panamá, la lista negra del Grupo de Acción Financiera (GAFI) y el asilo político a Vladimiro Montesinos.
Sobre el asilo al ex jefe del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) de Perú, trascendió de parte de diplomáticos allegados a la Organización de los Estados Americanos (OEA), que el Gobierno panameño permitiría a Montesinos permanecer por un tiempo más en Panamá, sin extenderle necesariamente asilo como perseguido político.
En torno a la afirmación de Larson de que Panamá no está en ninguna lista negra del GAFI, Alemán insistió en que la "advertencia o lo que fuera" está dañando las relaciones entre los dos países.
No obstante, un funcionario estadounidense, que habló a condición de permanecer anónimo, apuntaló: "La importancia que se le ha dado a esta advertencia ha sido exagerada. Hay otras listas de mayor trascendencia que la del GAFI que nadie menciona, y es mejor dejarlo así".
Añadió que el Gobierno de Estados Unidos está dispuesto a ayudar a Panamá a salir de este problema, con sólo implementar la nueva legislación antilavado que aprobó recientemente en la Asamblea Legislativa.
Preguntado cómo respondía a las declaraciones del canciller de que Panamá ha sido tratada "injustamente" por el GAFI, el portavoz respondió: "Cuando el GAFI emitió su lista de países no cooperantes en julio, el informe dejó claro a Panamá y a todas las otras jurisdicciones que era necesario que implementen las reformas de manera efectiva".
Agregó que Estados Unidos se esforzó para asegurarse de que el Gobierno de Panamá estuviera bien al tanto de ese requerimiento".
Por otra parte, sobre la petición de asilo hecha por Montesinos, el secretario general de la OEA, César Gaviria, dijo que "consideramos que la actitud de Panamá contribuiría substancialmente al éxito del diálogo, al reducir las tensiones creadas por este caso".
Las declaraciones de Gaviria se registraron durante una recepción celebrada el jueves en la Embajada de Panamá en Washington.
En esa ocasión, George Muñoz, el presidente de la OPIC, fue condecorado con la orden Vasco Núñez de Balboa de manos del canciller Alemán, quien fungió como anfitrión en representación del embajador Guillermo Ford, quien se recupera de una intervención quirúrgica en el Washington Hospital Center.
El problema que la lista negra del GAFI ha creado entre Panamá y Estados Unidos coincide con el estallido esta semana de un potencialmente mayúsculo escándalo de lavado de dinero del narcotráfico colombiano en el que estarían involucrados importantes corporaciones como la Phillip Morris, Ford Motor Company, Whirlpool y Bell Helicopters.
Según un artículo de primera plana publicado en The New York Times, así como dos programas televisados por la cadena de televisión educacional Public Broadcasting System (PBS) "unos 5.000 millones de dólares al año de dinero del narcotráfico colombiano fueron utilizados para comprar mercancías y servicios-desde cigarrillos a chips de computadoras-de compañías estadounidenses". El periódico revela que ya en junio la secretaria de Justicia, Janet Reno, reunió a los gerentes de estas compañías en sus oficinas para advertirles del peligro del lavado que los ejecutivos aparentemente ignoraban.
El lavado se realizaba a través de las casas de cambio en Bogotá, Miami, Nueva York, el Caribe y Sudamérica, a los que los narcotraficantes compraban dólares con pesos baratos, según el artículo del Times, firmado por Lowell Bergman, que también colaboró con los programas de la PBS.
Sin embargo, los primeros indicios de un cambio de tono hacia Panamá se dieron la semana pasada después de una reunión del embajador panameño Guillermo Ford con Arturo Valenzuela, director del departamento latinoamericano del Consejo Nacional de Seguridad, que asesora directamente al presidente Bill Clinton.
Un portavoz de esa dependencia se expreso con gran soltura después de la entrevista, proclamando la "excelente disposición" del gobierno de Clinton de querer hacer todo lo posible para ayudar a Panamá" en todos los aspectos de las relaciones bilaterales. Asimismo se mostró confiado en que Montesinos "permanecería en Panamá".
Inmediatamente después de la reunión con Ford y varios embajadores sudamericanos, Valenzuela a Chile, Argentina y Uruguay, aparentemente confiado de que en últimas instancias la presidenta también "haría lo posible" por ayudar a "promover la estabilidad y el proceso democrático" en Perú, según fuentes diplomáticas.
Las expresiones de buena voluntad de los expertos del Consejo Nacional de Seguridad rápidamente encontraron su eco en el Departamento de Estado. Bastaba con preguntar.que comenten la acción del GAFI del 6 de octubre cuando se decidió que Panamá debía permanecer en la lista de los no cumplidores.
"Las leyes y los decretos ejecutivos recientemente aprobados por el gobierno panameño representan un progreso significativo en llevar a Panamá a estar en conformidad con las normas internacionales para combatir el lavado de dinero.
"Panamá debe ser felicitada por demostrar su compromiso de mejorar la cooperación contra los crímenes del lavado de dinero".