Analistas en Wall Street y Boston se muestran seriamente preocupados por la política financiera del gobierno de la presidenta Mireya Moscoso.
“Tenemos la inquietante impresión de que el equipo económico del nuevo gobierno no ha adoptado suficientes medidas para atajar el gasto público ni ha tomado en cuenta sus implicaciones para la deuda exteriorâ€, opinó el representante de un importante banco que habló a condición de que su nombre se mantenga en reserva.
La versión pesimista del funcionario del banco de inversión coincide con evaluaciones hechas por corredores de bolsa en Nueva York que califican a Panamá junto con Argentina como países “vulnerados por políticas financieras no suficientemente definidasâ€.
Este juicio ya existía en los círculos financieros, aún antes de la fuerte baja que sufrieron ayer los bonos de deuda, arrastrados por el efecto estampida que desató en los mercados globales el temor de los inversores a sostenidas subidas en la tasa de interés que regula la Reserva Federal de Estados Unidos. El pesimismo fue ahondado recientemente cuando Standard & Poor’s puso en alerta la política financiera de Panamá al advertir su preocupación sobre las perspectivas económicas del país, lo cual fue suficiente para crear alarma entre los banqueros.
Muy en particular estos círculos se preocupan por la abultada deuda externa de Panamá que llega a los 7,500 millones de dólares, o sea casi 75 por ciento de su Producto Interno Bruto, cuando es más normal que los países lo limiten a un 45 por ciento.
“Panamá está calificado en una situación análoga a la Argentinaâ€, señaló un especialista financiero.
Sin embargo, fuentes bancarias en Boston vaticinan un “viraje positivo†en Argentina del equipo económico del nuevo gobierno De la Rúa, que heredó un serio déficit presupuestario.
El equipo económico panameño del ministro de Economía y Finanzas, Víctor Juliao, aún no ha logrado generar la misma confianza.
“Nuestro temor es que Juliao no pueda contener la tendencia expansiva de la política de la presidenta Mireya, con sus generosos planes para acabar con la pobreza; tememos que no tendrá los resultados que ella espera,†afirmó un banquero con experiencia en Panamá.
El experto habló con evidente nostalgia de los primeros años del equipo del ministro de Planificación, Guillermo Chapman, quien logró impulsar las medidas de ajuste y otras reformas económicas que destacaron el primer período de la presidencia de Ernesto Pérez Balladares que fue tan avalado por Washington.
Los temores expresados en los círculos financieros no coinciden con las perspectivas de funcionarios del Departamento de Estado que enfatizan el potencial de crecimiento de Panamá, estimulado por la transferencia del Canal.
“Estamos confiados de que Panamá sabrá aprovechar muy bien las nuevas instalaciones que se están construyendo en las antiguas bases militares, no sólo para la expansión del transporte comercialâ€, señaló un funcionario.
“Creemos que hay una especial oportunidad de expansión en el turismo, que ahora puede aprovechar la rica fauna y flora tropical que estarán al alcance de los crucerosâ€.
El funcionario confió, hablando en privado, que consideraba que la presidenta Moscoso había sido más exitosa en el manejo político de sus primeros cuatro meses de gobierno que en lo económico.
Un analista de Boston, por su parte, aseguró que a sus clientes no les gusta el actual panorama panameño, especialmente el programa de desarrollo social.