Parece mentira, pero las aguas de los ríos y quebradas del país no son recorridas por peces, sino por desperdicios.
Este problema se hace visible en la quebrada Charco Espíritu, corregimiento de Victoriano Lorenzo. Las turbulentas aguas arrastran la basura que encuentra a su paso, para finalmente desembocar en Río Abajo. Uno de los vecinos indicó a Panamá América que cuando las alcantarillas se tapan por desperdicios, la quebrada amenaza con desbordarse.