Monterrey, México.- Ni bien se inició la Cumbre Extraordinaria de las Américas, y Panamá y Colombia tomaron la iniciativa en apoyo de las propuestas para impulsar la cooperación hemisférica contra el terrorismo y la corrupción.
Aunque el objetivo de esta reunión de los 34 jefes de Gobierno y Estado del continente que se inaugura hoy es revisar la agenda social para combatir la pobreza, la lucha contra el terrorismo y la corrupción han surgido como temas neurálgicos y polémicos para el documento final, denominado la Declaración de Nuevo León.
“Nos comprometemos a negar refugio a funcionarios corruptos, a sus bienes, y a quienes los corrompieron”, señala uno de los párrafos de la Declaración que una fuente fidedigna facilitó a El Panamá América. Se supo también que Argentina propone reemplazar esta frase por “En el contexto de la lucha contra la corrupción y de conformidad con las garantías establecidas en la Convención de Ginebra de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados, nos comprometemos a no otorgar el status de refugiado a aquellas personas sobre las que existen motivos fundados, para considerar que han cometidos delitos graves en esta materia”.
En lo que parece ser una aceptación general de una propuesta conjunta de Estados Unidos y México, se incluye una advertencia al sector privado: “Reconocemos además que la corrupción en el sector privado también constituye una grave amenaza a la gobernabilidad y a las instituciones democráticas. Nos comprometemos a desarrollar los mecanismos apropiados para abordar este problema. Asimismo nos comprometemos a cooperar para facilitar la repatriación expedita de capital, producto de la corrupción”.
Entre tanto, aunque la agenda oficial no prevé ninguna reunión entre la presidenta panameña Mireya Moscoso con su homólogo estadounidense, George W. Bush, los dos tendrán oportunidad de hablar durante el almuerzo de los 34 jefes de Estado y Gobierno que se realizará hoy, así como en una posible reunión entre los presidentes centroamericanos a la que podría asistir Bush, por lo menos para saludarlos.
A su vez, Bush se ocupará de convencer a los países de la región -el único que no asiste es Cuba- de que, a pesar de la guerra contra Irak, su gobierno no ha perdido el interés en ellos.
Durante su corta intervención ante colegas de 33 países, es muy probable que la presidenta Moscoso resalte la urgente necesidad de dinamizar a los mecanismos de ayuda social del hemisferio así como también modernizar los instrumentos de inteligencia entre las naciones, que permitan poner tras las rejas a otros líderes de la insurgencia, así como del narcotráfico, a los que ahora se añadirán los culpables de la corrupción.