Cada día parece más difícil que se alcance justicia en el caso del asesinato de Rubén Miró, perpetrado en diciembre de 1969. Esto, luego que el Segundo Tribunal de Justicia aceptara la pérdida del expediente y que el Instituto de Medicina Legal también admitiera que no mantiene archivos del informe de necropsia practicado al cuerpo.
En un comunicado, el Segundo Tribunal de Justicia atribuyó la pérdida al incendio sufrido en las instalaciones de la Corte Suprema de Justicia, durante la invasión de diciembre de 1989.
En esa época, la sede de la Corte estaba en la Plaza de Francia.
También explica que el Departamento de Archivo no posee el expediente original, en virtud de que esa dependencia es depositaria de las sumarias a partir de 1975.
Por su parte, Gabriel Miró, hijo de la víctima, dijo que desconoce cómo repondrá el expediente, si no existen copias de dónde retomar los hechos.