El secretario general de la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (SENACYT), Gonzalo Córdoba ganó una batalla dentro de la guerra que sostiene con el Contralor General de la República, Alvin Weeden, al conseguir que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) declarara viable uno de los contratos suscritos dentro del convenio con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
La Corte Suprema de Justicia declaró viable la firma de un contrato entre la SENACYT y la empresa Global Electric, a pesar de la oposición del Contralor General de la República, Alvin Weeden.
La decisión de la máxima corporación de justicia, obliga al contralor Weeden a rubricar al contrato y a exonerar del pago de impuestos de introducción a la empresa Global Electric, INC, de una serie de equipos de laboratorio para desarrollo de un proyecto de alta tecnología suscritos meses atrás.
De acuerdo con la opinión del contralor Weeden, no existía sustento jurídico para acceder a la exoneración del pago de impuestos para la citada empresa, por lo que se resistió a conceder el refrendo para la introducción de los materiales de laboratorio.
No obstante, de acuerdo con la decisión de los magistrados de la Corte, en el presente caso existen razones de interés público que justifican la incorporación de la addenda al contrato de suministro, debido al hecho la exoneración del impuesto de importación de los equipos es totalmente viable desde el punto de vista fiscal.
Además, señalan que la adquisición del equipo a que se refiere el contrato es necesario para completar la habilitación de un laboratorio de bioprospección. Añaden que este contrato fue celebrado en el marco del programa SENACYT-BID financiando en parte con fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Weeden y Córdoba han presentado una serie de denuncias ante el Ministerio Público por el supuesto incumplimiento de sus deberes de servidor público. Weeden ha denunciado que Córdoba cobra en la Universidad Tecnológica de Panamá sin cumplir con el horario establecido por la ley.