Un sobreseimiento definitivo en favor del magistrado del Tribunal Electoral (TE), Gerardo Solís, fue concedido por la Corte Suprema de Justicia, dentro de la denuncia en su contra por el delito de violación de domicilio en perjuicio del abogado Hernán Delgado.
La denuncia contra Solís fue presentada cuando se desempeñaba como fiscal electoral y practicó una diligencia de allanamiento en las oficinas de Hernán Delgado para notificarlo de un proceso judicial.
En esa ocasión Solís investigaba la posible comisión de delitos electorales durante los comicios celebrados el 2 de mayo de 2004.
En su vista fiscal el Ministerio Público estimó que el hecho de entregar una boleta de citación dentro de una investigación no constituye delito.
También señala que la inviolabilidad de domicilio es relativa, por que tal infracción no ocurre cuando existe un mandato escrito de autoridad competente para fines específicos.
En este proceso la magistrada de la Sala Segunda de lo Penal, Esmeralda Troitiño se declaró impedida para conocer el sumario y en su defecto se llamó a su suplente Mirtha Vanegas Pazmiño.
A diferencia de Baltazar, en Viento Frío la escuela es más grande, tiene un comedor, tres aulas, cocina, y la construcción estaba más cercana del área donde se hospedaban, y hasta el terreno era plano, muy diferente a lo que vivió Ixalondra y su grupo, admite Pablo, con una sonrisa cargada de picardía.
Al principio la timidez los invadió, pero se disipó en la segunda semana. En las tardes, jugaban con miembros de la comunidad. Trabajaron duro para que pudiéramos conocer el lugar.
"Caminaban tres horas para llegar al centro de Calobre y siempre estaban alegres".
Pablo aprendió a pensar en lo que era favorable para los 18 estudiantes que estaban a su cargo. Durante los 28 días organizó las funciones por parejas sin que éstas coincidieran. Llevó cuatro láminas y en los ratos libres armaba los horarios.
Cada día estaba organizado, desde el desayuno, hasta la limpieza de las letrinas, asegura Vigil.
Para Ysatis Soto, quien estuvo en Barrero, tanto sus padres como amigos dan fe de los cambios.
Hay un intercambio de experiencias y se aprenden otras realidades. Además se reafirman conductas y hábitos. La puntualidad es uno de ellos.
El día de la partida, la prueba de fuego fue la puntualidad, pues quienes llegaron a las 6: 01 a.m., tuvieron que ir tras el bus hasta Aguadulce.
Al final del servicio, los padres asisten a un día familiar. Se relacionan con los moradores de las comunidades y colaboran con donaciones.
"Hay estudiantes que nunca han visto una letrina", comenta el padre Fidel Sancho, rector del Colegio Javier, quien cada año comparte la experiencia con los alumnos, sus padres, personal docente y las comunidades.
La escuela organiza el servicio de correspondencia para que los padres se comuniquen por cartas con sus hijos. "Es hermoso. La relación y comunicación que se da a través de las cartas es enriquecedora", refuerza la relación padre-hijo y con la sociedad, afirma.
Fe, alegría y solidaridad se marcó en los corazones de los 142 estudiantes, 23 profesores y en los del equipo de logística y apoyo de la convivencia, al culminar la experiencia.
Ixalondra Chee Chong: Son personas muy desprendidas. El día que llegaron nuestros padres donaron sus gallinas para hacer una comida de bienvenida. Luego tuvimos una misa y fue en la capilla que construimos. Fue un día familiar inolvidable.
Pablo Vigil: Aprendí a valorar lo que tengo, que no siempre hay que exigir y hay que adaptarse a la forma de vida que tenganos. Allá, las personas no tenían e iban a ayudarnos, nos llevaban leña, naranjas y se preocupaban por nosotros. Nos daban su tiempo y compartían lo poco que tenían.
Padre Fidel Sancho: Es un compromiso de doble vía, de los estudiantes con la comunidad y viceversa. Este año fue un grupo excelente. Es un proyecto que da vida. La escuela da los materiales de construcción, organiza las logísticas de los jóvenes su transporte y seguridad.