La presidenta encargada del opositor partido Cambio Democrático (CD), Alma Cortés, ratificó ayer ante el Ministerio Público su queja contra el fiscal sexto anticorrupción, Aurelio Vásquez, a quien responsabilizó de una serie de presuntos delitos con los cuales, dijo, el pasado 11 de agosto de 2016, el funcionario "prácticamente me secuestró".
"Aquí están en evidencia los delitos de extralimitación de funciones, abuso de autoridad, violación a convenios sobre derechos humanos, en materia de tortura, y otros delitos que van a surgir de esta investigación", expresó Cortés, tras concluir su diligencia en el Ministerio Público.
La extitular de Trabajo relató que cuando acudió a la Fiscalía Sexta para cumplir con una diligencia de indagatoria, Vásquez no le permitió moverse de la oficina, ni siquiera para ir al baño, así como le prohibieron comer y ser atendida por un médico, lo cual, advirtió, puso en riesgo su vida.
Ahora el caso quedará en manos de la Dirección de Disciplina de la Procuraduría General de la Nación.