Autoridades de Nicaragua entregaron hoy a agentes de la policía de Panamá a los estadounidenses William Adolfo Cortez y Jeana Seane, sospechosos de haber cometido asesinatos en territorio panameño, informó el comisionado mayor Javier Palacios, subjefe de la policía de este país.
La entrega de los sospechosos se realizó en las oficinas de la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía de Managua hacia las 12.45 hora local (18.45 GMT) y de inmediato fueron transportados al aeropuerto internacional de esta capital para ser trasladado por vía aérea a Panamá.
Los norteamericanos fueron recibidos por el subdirector general de Investigación judicial de la Policía de Panamá, Omar Pinzón, y el jefe de INTERPOL en Panamá, subcomisionado Alexis Muñoz, quienes agradecieron al ejército y la policía de Nicaragua el esfuerzo hecho que culminó con la captura de los sospechosos el pasado día 26 en el puesto fronterizo de Sapapiquí.
Pinzón y Muñoz llegaron a Managua a bordo de una avioneta en la cual serán trasladados a Panamá los norteamericanos detenidos.
Pinzón dijo en rueda de prensa que los norteamericanos capturados en Nicaragua "son los mismos a los que buscan las autoridades panameñas donde tienen cargos por los delitos contra la vida e integridad de personas y por la desaparición de cinco personas".
El funcionario panameño dijo que la forma de operar de Cortez en Panamá era la de ubicar personas que se hallaban vendiendo propiedades y tras lograr la firma de contratos de compra-ventas de terrenos "les quitaba la vida o los desaparecía".
Pinzón dijo que las denuncias que existen en su país sobre estos delitos supuestamente cometidos por Cortez, que ha vivido en Panamá durante ocho años, es lo que las autoridades panameñas están investigando.
Añadió que también existen denuncias de que Cortez supuestamente cometió delitos en diferentes lugares de los Estados Unidos y que Holanda igualmente ha mostrado interés en este sospechoso pero sin formular cargos concretos.
"Este caso se encuentra en fase de sumario y hay mucho que investigar", dijo Pinzón.
"Ya está comprobado a través de la Policía Internacional (INTERPOL) sobre la identidad específica de estos señores", dijo Pinzón en relación al caso de los sospechosos que hoy recibieron de las autoridades nicarag enses.
Cortéz, de 35 años, oriundo del estado de Texas, es investigado en Panamá luego de que los cuerpos de dos extranjeros aparecieron enterrados en una de sus propiedades en la provincia caribeña de Bocas del Toro, en el occidente del país y fronteriza con Costa Rica.
La Policía de Panamá descubrió allí la semana pasada el cadáver de una mujer estadounidense identificada como Cheryl Lynn Hugues, desaparecida en marzo pasado, así como una osamenta que aún no ha sido identificada.
La osamenta podría corresponder al estadounidense Bo Icelar, quien desapareció desde diciembre del año pasado, y que al igual que Lynn Hugues llegó a Panamá hace varios años y se estableció en Bocas del Toro, de acuerdo con las autoridades panameñas.
Las autoridades también tienen conocimiento de la desaparición de dos nativos del lugar que trabajaban en la propiedad de Cortéz.