Unos ciento cuatro jóvenes certificados en nuevas tecnologías de la información con énfasis en inglés, telemercadeo y comercio electrónico, pertenecientes a la primera generación del programa "Entra 21", recibieron ayer su acreditación por el Consejo del Sector Privado para la Asistencia Educacional (CoSPAE).
De esta cantidad de graduandos, que culminaron satisfactoriamente el programa, un 49% se encuentra laborando, según informe de CoSPAE.
Este programa es una iniciativa de la Fundación Internacional para la Juventud (FIJ) y el Fondo Multilateral de Inversionistas (FOMIN), para ofrecer la oportunidad de inserción laboral.
Asimismo, brinda a las empresas recursos humanos calificado en estas nuevas tecnologías.
Un total de 600 jóvenes entre los 18 y 29 años fueron los capacitados, todos egresados de educación media, residentes en la región metropolitana y de escasos recursos económicos que se encuentran desempleados.
La capacitación duró un periodo de seis meses, al tiempo que recibieron pasantías en empresas que proporcionaron puestos para práctica.
Generalmente son personas jóvenes, aunque Vásquez aclara de inmediato "no debe confundirse el hecho de la edad con la preparación. Muchos de ellos ya tienen como mínimo cuatro años de universidad y se han graduado, el 10% tiene maestría y han avanzado en sus estudios y tenemos algunos que cuentan incluso con doctorado".
En otros casos son personas jubiladas que ya han logrado una carrera y quieren ayudar y seguir trabajando de una manera u otra en lugares donde puedan hacer una contribución valiosa.
Antes de llegar a la comunidad asignada, el voluntario es sometido a un entrenamiento de 12 semanas en el país, "no en Estados Unidos". Es un proceso extenso que toma de 6 a 9 meses.
"Nosotros analizamos a la persona, su historia, sus credenciales, pero más que todo la motivación. Tenemos que estar confiados en que el voluntario tiene las cualidades requeridas por el Cuerpo de Paz, porque no es un trabajo fácil".
Hay diferentes aspectos que deben considerarse como la cultura, el idioma, las enfermedades a las que pueda enfrentarse y "todo eso debe sopesarse".
A partir de allí y sin tomar en cuenta el entrenamiento previo, el voluntario permanece dos años en el área.
A pesar de lo complicado que se escucha, Vásquez asegura que son cada día más los interesados.
Justamente su visita a Panamá pretendía llegar a Darién y Bocas del Toro, donde hay un grupo de representantes del Cuerpo de Paz. Su apretada agenda se lo impidió. Regresó pronto a Estados Unidos para participar de los actos solemnes por la muerte del ex presidente Ronald Reagan, sin embargo, prometió volver.