Los presidentes de Panamá, Mireya Moscoso, y de Nicaragua, Enrique Bolaños, acordaron anoche en San José, crear una comisión para que investigue el caso de las 3,000 AK-47 y los cinco millones de municiones que entraron a Colombia procedentes de Nicaragua.
Bolaños explicó, tras una reunión con Moscoso, que la comisión será dirigida por los cancilleres José Miguel Alemán (Panamá) y Norman Caldera (Nicaragua) y que pedirá la participación de entes como la OEA y Interpol.
El mandatario nicaragüense, quien se encuentra en Costa Rica para participar hoy en el traspaso de poderes en el que Abel Pacheco asumirá la Presidencia, afirmó que los cancilleres serán los encargados de designar a quienes integrarán la comisión.
"Estoy muy satisfecho por lo conversado con Mireya Moscoso y estamos complacidos por haber creado la comisión que investigará la venta de las armas", dijo Bolaños.
En tanto, en Managua el director de la Policía de Nicaragua, Edwin Cordero, reafirmó ayer que jefes de la Policía Nacional de Panamá "están involucrados", en el desvío ilícito de un lote de armas de guerra a Colombia.
"Que la embarcación (Otterloo, que transportó las armas) no haya llegado a su destino, ya no es responsabilidad de la Policía de Nicaragua, en esto están involucrados altos jefes de la Policía de Panamá", aseguró.