La comisión que se reunirá con el procurador de la Nación, en la Arquidiócesis Metropolitana, se formó debido a las denuncias presentadas por parte de la Coordinadora indígena, que les eran suministradas por sus bases en la comarca.
El vocero de la Coordinadora indígena, Ausencio Palacios, al inicio de la discusión, expresó que presentaría una información que había dejado "preocupado" a la Coordinadora indígena, aún cuando aceptan el diálogo.
"El documento presente en mano, es un servicio de inteligencia, un informe del Ministerio de Seguridad Pública de la Policía Nacional", dijo Palacios.
Entre el párrafo leído por el vocero, se informaba que el grupo que protagonizó el bloqueo de las vías durante las protestas, tenía en su poder bombas molotov, armas de fuego, escopetas, rifles, pistolas, objetos contundentes y sustancias inflamables con la intención de incendiar la vegetación y árboles, a fin de enfrentar la acción del Estado.
Sin embargo, Palacios, al término de la lectura, dijo que las acusaciones no eran ciertas, pues "la única arma que el pueblo Ngäbe Buglé tenía, eran piedras y palos".
Por su parte, el ministro de Gobierno, Jorge Ricardo Fábrega, pidió al vocero de la Coordinadora, que le fuera suministrado una copia de dicho informe, y que le fuese permitido leerlo antes de contestar.
Mientras el ministro esperaba la copia del mismo, comentó que lo que debe privar es el empeño de los que se encuentran en la discusión, como "panameños", y manifestó que desconoce la procedencia de los documentos y no le consta la autenticidad de los mismos.
"Si se trata de dar garantías, nos hemos comunicado con el procurador general de la Nación, si para tranquilidad de ustedes sirve una reunión con el procurador para que dejemos de estar especulando, él está dispuesto", dijo el ministro.
Fábrega pidió, que cuando se trate de información de "esa naturaleza", sea presentada de manera directa antes de ser expuesta, pues anteriormente se presentaron acusaciones que no eran ciertas.