Las protestas contra el alza de la canasta básica crecen cada día y los quejosos se esmeran por ser creativos enestas.
Cada día los grupos ,ya sea de estudiantes, docentes o trabajadores, le imprimen a su manifestación algo nuevo.
Este es el caso de un grupo de estudiantes de la Pastoral Juvenil del Instituto José Dolores Moscote, quienes acompañados de docentes, administrativos y algunos padres de familia, improvisaron una tarima donde había ocho cruces con un esqueleto humano y una alumna vestida de indígena para significar la amenaza de muerte por hambre en las zonas indígenas del país.
Mientras, en San Miguelito, empleados públicos de diversas dependencias protestaron en la acera con pancartas y gritaron consignas contra el alto costo de la vida.