La imagen de Panamá ha sido afectada en el asunto de la cancelación de visas por parte de Estados Unidos.
Algunos consideran la decisión como "unilateral". Sin embargo, reconocen que la imagen de Panamá está nuevamente en "3 y 2".
Angélica Maytín, de Transparencia Internacional, es una de las que comparte esta opinión. Por tratarse de corrupción, Maytín cree que "se afectarán las inversiones extranjeras en el país".
Advierte que la medida, de una u otra forma, deja una estela negativa, particularmente en los sectores empresariales que se puedan ver afectados.
La activista de Transparencia Internacional ve con "buenos ojos" la decisión porque "se busca disuadir el comportamiento corrupto de funcionarios y de particulares que con su acción afectan a la sociedad panameña" a la que no le llegan algunos proyectos sociales por los actos irregulares.
Panamá, al ser un país de servicio, depende en gran parte de la "credibilidad, que en este sector, es la carta de presentación de una región".
Maytín destacó que la cancelación de visas por corrupción envía un mensaje al nuevo presidente Martín Torrijos de que existen gobiernos que están dispuestos a tomar acciones para combatir la corrupción "venga de donde venga".
El padre Fernando Guardia aplaude menos la medida y sus planteamientos son más enérgicos.
A juicio del cura, la impresión que ha dejado el país norteño es el de una "política exterior inconsistente e inoperante". En tanto, Magaly Castillo, de la Alianza Ciudadana, va más allá.
Exige que se incluyan también funcionarios de alta jerarquía del Gobierno de la mandataria Mireya Moscoso.
El ex presidente Guillermo Endara se opone rotundamente a la medida. A su modo de ver, los norteamericanos formulan acusaciones falsas para dictar órdenes y éste es un ejemplo claro de ello.
Del mismo modo, Endara trajo a colación el caso del ex mandatario Ernesto Pérez Balladares, a quien Estados Unidos le canceló la visa por supuestamente estar involucrado en el tráfico de asiáticos.
Endara manifestó que en apoyo al ex mandatario Pérez Balladares nunca más solicitará la renovación de su visa que expiró cuando salió del Palacio de Las Garzas, en 1994.
Mientras que para el economista Juan Planells, la medida norteamericana es un derecho que tienen ellos como Estado soberano.
Pero, ojo, aclara que el problema surge al plantear como causal de la cancelación, la corrupción.
Al públicamente sostenerse el alegato de corrupción para quitarle la visa a estas personas "se corre el riesgo de que se cometan injusticias por falta de pruebas".
Lo cierto es que mientras para algunos, la medida adoptada por Estados Unidos es la adecuada, porque alude a la necesidad de combatir la corrupción, otros como el canciller Harmodio Arias optaron por defender a capa y espada a los ex funcionarios involucrados. Las voces a favor y en contra se alzaron en varias ocasiones esta semana, siendo los propios ciudadanos quienes han aplaudido la decisión de los norteamericanos.
En 1999, la embajada de Estados Unidos canceló la visa al ex mandatario Ernesto Pérez Balladares.