UN PANORAMA lúgubre impactó a los chepanos ayer. La aparición por segunda vez en menos de un mes de más de un millar de peces muertos en las aguas de las desembocaduras de los ríos Mamoní y Bayano, motivó la apertura de una investigación por parte de funcionarios de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) y del Ministerio de Salud.
Los principales sospechosos de esta mortandad de peces y camarones son los grandes productores que tienen fincas río arriba y que supuestamente contaminaron las aguas con una criminal carga de insecticidas.
Los funcionarios de la ANAM y del Ministerio de Salud tomaron muestras de agua y se llevaban peces para determinar qué productos causaron esta tragedia ecológica. Personas inescrupulosas recogían los moribundos peces y los llevaban a sus casas para comerlos.
El funcionario de la ANAM, Gilberto Chong, advirtió que el consumo de estos peces y camarones puede causar cáncer al paso de los años. No obstante, varias de las personas que estaban en el lugar seguían recogiendo peces para comerlos.
Los responsables pudieran recibir una dura sanción. Según las leyes, éstos enfrentarían penas de entre uno y tres años de prisión y multas que oscilan en B/.250 y 300.
Crimen ecológico en ríos de Chepo
De acuerdo a la ANAM el insecticida pudo contaminar las aguas por las fuertes lluvias que han azotado el área.