La formación de nuevas pandillas en el corregimiento de Pedregal ha desatado una guerra por el control de ese territorio.
La situación ha llegado a tal grado de violencia, que el pasado fin de semana mientras se celebraba una fiesta familiar en una residencia en la Barriada La Bandera, uno de estos grupos disparó contra la actividad y asesinó a dos personas e hirió a seis más. Los agresores dispararon, porque visualizaron a un rival.
Las investigaciones que adelanta la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) detallan que se trata de disputas entre pandillas recién constituidas.
Las autoridades están tras la pista de Alexis Rodríguez, conocido como “Wali”, uno de los presuntos sicarios que pasó frente a la residencia disparando.
La fuente detalló además, que no era la primera vez que este delincuente se enfrentaba contra una de las personas que en ese momento participaba de la fiesta.
Hecho.
En medio de un ambiente de camaradería entre familiares y amigos se registró el fatal incidente.
Eran las 9:20 de la noche cuando dos sujetos, entre estos “Wali”, se acercaron a la actividad familiar con sus rostros cubiertos por pasamontañas y sin mediar palabras descargaron sus armas, inclusive contra víctimas inocentes.
La situación se tornó difícil cuando las personas fueron cayendo al piso gravemente heridas.
Caos.
Para el criminólogo de la Universidad de Panamá Jonathan Riggs, este tipo de acciones delictivas tratan de crear un caos en la sociedad.
“Definitivamente estas personas buscan ostentar el poder a través de las armas, de la violencia y no se miden ante la escena donde pueden haber personas que no guarden relación con el hecho”, aseguró el experto.
Riggs detalló que la proliferación de pandillas en Panamá es un fenómeno debido a la falta de valores y cultura, aunado a la desintegración familiar y la búsqueda de aceptación por parte de los jóvenes.
Las pandillas buscan demostrar su poderío mediante las armas.