Las advertencias del desplazamiento del crimen organizado producto del narcotráfico a la región centroamericana expresadas por Beatriz Arena, de la Embajada de Estados Unidos en República Dominicana, coinciden con lo ya expresado por Roger Pardo-Maurer, ex subsecretario de Asuntos Hemisféricos.
Roger Pardo-Maurer pronosticó que los carteles se desplazan "con una velocidad vertiginosa".
En marzo de este año, Pardo-Murer advirtió que con la ejecución del Plan Mérida en México y Estados Unidos, la situación que se registraría podía acelerar el desplazamiento de estas actividades hacia Panamá y Centroamérica, por la variedad de oportunidades para el narcotráfico.
En el Congreso, para prevenir el blanqueo de capitales y el financiamiento del terrorismo realizado en Panamá, nuevamente una diplomática al servicio del Departamento de Estado norteamericano planteó las debilidades en la región sobre el control de los países, que tienen penalizaciones leves en esta materia delictiva.
Ayer, Panamá América trató de contactar al respecto, al ministro de Gobierno y Justicia, Daniel Delgado Diamante, al viceministro de Seguridad, Rodrigo Cigarruista, como al viceministro de Gobierno, Severino Mejía, pero estaban fuera de cobertura sus celulares.
El ministro Delgado Diamante ha planteado en el plan de seguridad la puesta en marcha de radares en la frontera y costas panameñas para poder controlar el problema de lanchas rápidas en el tráfico de drogas.
Sin embargo, los expertos antes consultados han señalado que la debilidad de Panamá se encuentra en los cambios de sus economías, que han sido agresivas, y las inversiones extranjeras.
Criminalidad.
La violencia ha tenido una escalada, producto del narcotráfico, según establece el criminólogo Octavio Calderón, hecho que prevalece porque el crimen organizado ve en la justicia panameña un sistema débil sin consecuencias.
Los patrones utilizados por los criminales que ejecutan actos de homicidios responden a patrones externos y los extranjeros que los ejecutan tienen la osadía de entrar y salir del país por falta de seguridad, estableció el criminólogo panameño.
Para Calderón, el Plan Mérida no será efectivo y responde a "un control sobre la región".
Explicó que parte de la problemática que se vive con el narcotráfico debe combatirse con una reorganización de la Policía, creando los distritos de protección como se hizo en Miami, a finales de la década del 70 con el ingreso de la cocaína, con policías distribuidos en las calles para tomar el control.