La crisis financiera que se vive en el Municipio de San Miguelito tocó directamente a los 315 mil 19 habitantes de este distrito. La razón: en el presupuesto para la vigencia fiscal de 2011 no se incluyó una partida para inversiones, es decir, no habrá obras de infraestructuras ni proyectos sociales.
Los B/11.6 millones —monto total del presupuesto— se destinaron solo para el funcionamiento de las dependencias municipales y de las juntas comunales. El fondo se usará para el pago de salarios y de los servicios públicos.
La situación económica de este ayuntamiento es la misma que se vive, por ejemplo, en el Municipio de Olá, el distrito más pobre de la provincia de Coclé, en donde tampoco habrá partidas para mejorar caminos y construir veredas y parques.
Para este año no se vislumbra una mejoría en las finanzas del Municipio de San Miguelito. Ya el alcalde Héctor Valdés Carrasquilla advirtió que el presupuesto no se incrementará hasta que se pague la deuda de B/5.5 millones que se tiene con los acreedores y proveedores.
De hecho, el 2010 cerró con números rojos. El año pasado el presupuesto se fijó en B/12 millones, pero solo se lograron recaudar B/8 millones.
“Hemos querido ser responsables y no incrementar el presupuesto. Las inversiones las realizaremos con las partidas que se nos asignaron a través de los diferentes programas de la Presidencia [de la República] y mediante la empresa privada”, dijo Valdés Carrasquilla, quien ocupa el cargo por segundo período consecutivo.
La decisión de no incluir proyectos de inversión en los nueve corregimientos de San Miguelito generó enfrentamientos en la Comisión de Hacienda del Consejo Municipal a finales del 2010. Los ediles responsabilizaron a Valdés Carrasquilla de la crisis financiera y lo obligaron a rendir cuentas, trimestralmente, del manejo que le da a los recursos de esa comuna.
El conflicto en la Comisión de Hacienda se dio en momentos que Valdés Carrasquilla se disponía a abandonar el Partido Revolucionario Democrático para inscribirse en las filas del colectivo gobernante Cambio Democrático. Además, la fiscalía anticorrupción lo investigaba por el supuesto manejo irregular de fondos públicos durante su primer período de gestión.
Para el diputado Leandro Ávila, es lamentable que el municipio solo recaude para subsistir y se que tenga que recurrir al Gobierno Central para pagar la planilla.
“Hay que realizar un análisis financiero porque en los últimos cinco años se han abierto nuevos centros comerciales y no puede ser que las recaudaciones ni siquiera alcancen para pagar el funcionamiento. Existe una mala administración”, denunció.
Agregó que las inversiones que se pretenden realizar con programas que impulsa la Presidencia de la República son muy específicas y no van a alcanzar para hacer todas las mejoras que se requieren en San Miguelito.