"Hijo mío", fue el grito de la madre de Stanley Abrego que se escuchaba en el sepelio del joven, que fue asesinado la semana pasada por desconocidos y cuyo cuerpo se encontró en Alcalde Díaz.
Teresa Soto no pudo más y rompió a llorar a gritos cuando faltaba poco para culminar la misa que se celebraba en la Iglesia Cristo Redentor en San Miguelito.
Aquella familia aún no puede creer lo sucedido y aunque fue el último adiós, piensan que su hijo no descansará en paz hasta que todo quede aclarado.
La iglesia estaba repleta de familiares y amigos, quienes observaban la imagen de Stanley, consternados por lo ocurrido con él y porque aún se desconoce quienes fueron los que acabaron con su vida.
El sacerdote que daba la misa pidió a los familiares resignación y a las autoridades que resuelvan el caso, además que se haga justicia por la muerte de Abrego.
Sollozos y gritos desgarradores se escuchaban. "Ay mi hijo, no puede ser, no puede ser", replicaba a lo interno de la iglesia, se trataba de la madre del occiso.
El rezo del Rosario tranquilizaba a la madre de Stanley, quien vestía de negro en su totalidad, mientras que su padre Leonor Ortega se mostraba fuerte.
En la Policía Técnica Judicial (PTJ) los investigadores se aún desconocen el móvil de este horrendo homicidio.
Al menos los investigadores han logrado detectar que el crimen no se dio dentro del carro, pero en adelante se harán pruebas de "ionscan" para descartar presencia de restos de droga.
Todos estas diligencias judiciales se hacen, según fuentes, para dar con los delincuentes que asesinaron a Stanley Ortega.
Otro detalle que se dio a conocer fue que las unidades policiales que dieron con el carro del ahora occiso y que alteraron la escena, tendrán que declarar en este expediente.
Los investigadores de la PTJ regresaron a la escena del crimen ayer, con el fin de recolectar más evidencias en este caso. El caso además tiene visos de ribetes pasionales, según las autoridades, pero está aún por determinarse.