SI BIEN el último informe trimestral, presentado por la Contraloría, destaca una reducción en la planilla gubernamental de unos 160, 000 a 158, 187 funcionarios, existen razones para pensar que esta cifra es todavía abultada.
Según las estimaciones poblacionales, de al menos 2.3 millones de panameños en edad productiva, un 15% forma parte de la planilla del Gobierno Central. Esto, tomando en cuenta la cifra de 158, 187 que excluye a los empleados de la Autoridad del Canal de Panamá y los municipios.
El economista Alexis Soto reconoce que el Gobierno ha intentado simplificar algunas posiciones, sin embargo asegura que termina integrando a más gente en otros cargos.
El también asesor de la Federación Nacional de Cámaras explica que un cargo donde el salario era de B/.1, 000, lo han convertido en dos de B/.500.
Soto asegura que si bien es cierto que hay reducción en cuanto a servidores públicos de planta, los empleados por contrato van en aumento y en algunos casos reemplazan a personas que han pasado muchos años en el puesto, afectado la eficiencia.
El economista propone que no sea sólo la Contraloría la que mida la eficiencia en las instituciones del Estado, en donde se realizan contrataciones y despidos, sin la debida transparencia.
Para el año 2000, la planilla del Gobierno Central la integraban 96, 371 funcionarios, que aumentaron hasta llegar a los 158, 187 con que finalizó el 2005. Esto representa que en los primeros cinco años del siglo XIX, se han contratado 61, 816 nuevos empleados.
Del Presupuesto General del Estado que el año pasado fue de B/.6, 192 millones, al menos un 6% fue usado para pagar los salarios de los empleados gubernamentales.
Soto lleva más allá esa ecuación al afirmar que por cada B/1.00 del presupuesto anual "se van B/.0.25 para pagar los intereses de la deuda, B/.0.18 para inversión pública y el resto para gastos administrativos, dentro de los cuales está la planilla".
Para el presidente del Colegio de Economistas, Adolfo Quintero, cuando se sostiene una dilatada planilla gubernamental, se deja de invertir en el recurso social de un país o para obtener mayor crecimiento económico.
Soto, en términos más reflexivos, asegura que por cada salario de más que paga el Estado, se le quita la posibilidad de estudiar a un joven y a un enfermo que se sane. "Ese es el costo de la ineficiencia" asegura.
Y ¿cuántos funcionarios debe tener la planilla estatal? Entre 80,000 y 100,000, sería lo necesario según Soto para que el Estado panameño trabaje con eficiencia.
Soto no ignora que un despido masivo causaría una crisis social, por lo que sugiere que la planilla debe reducirse de forma gradual, mientras se generan plazas en el sector privado, pero que el primer paso es evitar que el registro se siga abultando.
No obstante, el presidente del Colegio de Economistas asegura que no siempre se trata de números. Quintero asegura que no se trata de cuántas personas están incluidas en la planilla del Gobierno Central, sino de determinar si las mismas son eficientes o no.
Para este último, los problemas no se originan cuando existe una planilla grande, sino cuando no todos los cargos son necesarios y no se hace buen uso del recurso humano.
El economista Alexis Soto recomienda imitar a países como España, en donde se estima que el sueldo de un servidor público no debe ser mayor a 10 veces el salario mínimo.
De ser así, ningún trabajador público panameño tendría una paga mayor a B/.2,670, que representa 10 veces los B/.267.00 del salario mínimo en el país.
Critican abultamiento de planilla gubernamental
Economistas panameños señalan que la irregularidad impide invertir en desarrollo social.