La adjudicación para la construcción de obras de suministro de agua para Pacora y las obras complementarias en Arraiján, mediante el mecanismo de contratación directa por parte de la administración del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), no se ajusta a lo establecido en la Ley 56 de Contrataciones Públicas.
Este malestar lo ha dejado sentir un grupo de empresarios que considera que el argumento del IDAAN para adjudicar las obras mediante la invitación de compañías específicas, y no a una convocatoria, incumple la citada norma y además no cumple con lo sustentado por el Gobierno de la existencia de "urgencia evidente".
Según el punto tres del artículo 58 de la Ley 56, se puede llamar a contratación directa "cuando hubiere urgencia evidente que no permita conceder el tiempo necesario para celebrar el acto público de selección de contratista".
No obstante, sostienen que este proceso se extendió más de seis meses, quizás más tiempo de lo que hubiese tomado un proceso de licitación.
Las obras de Pacora fueron adjudicadas a Constructora Urbana S.A., por B/.9.2 millones; en tanto que en Arraiján se dieron a Ingeniería Caribe S.A. por B/.2.4 millones.
Según se sustentó, con el mecanismo de contratación directa no se le está dando a las empresas que reúnen las condiciones técnicas, financieras y administrativas la oportunidad de participar en un proceso de selección de contratistas.
Los empresarios recordaron que la Comisión Presidencial para Combatir la Corrupción, entre las recomendaciones hechas a la presidenta Mireya Moscoso, solicitó la suspensión de todas las contrataciones directas salvo los numerales 2, 4, 5 y 10 del artículo 58.