Los únicos dos diputados que se han despojado de su derecho a utilizar los privilegios otorgados en la Asamblea Nacional, Mireya Lasso y Wigberto Quintero, cuestionaron la decisión de sus colegas de aprobar un artículo de una ley que los exonera al pago del 5% de impuesto de introducción de los vehículos que compren.
De acuerdo con la diputada Lasso, esta decisión no le hace bien ni la Asamblea ni a sus intenciones ni a la necesidad de cambiar la imagen de esta institución.
"Lamento mucho que esto se vuelva a dar en el pleno de la Asamblea, a pesar de las justas críticas de la sociedad que se opone a estas prerrogativas", indicó.
En tanto, el diputado Quintero señaló que no está de acuerdo con este artículo, por lo que presentará un anteproyecto para que el artículo cuestionado sea derogado.
Cuando puedo, me gusta ir a visitar a mis padres que viven donde yo nací, en el campo. Si tengo tiempo me gusta montar a caballo, como hacía antes de empezar esta carrera, esta aventura. Y después, soy bastante perezoso, así que solamente leo, nada más.
Lee, por supuesto, en sistema braile, porque un glaucoma congénito lo había dejado ciego a los 12 años, durante un partido de fútbol. Pero sólo había perdido la vista. Los sueños de Andrea Bocelli siguieron tan despiertos como siempre.
La mejor es siempre cuando me encuentro con alguien que elogia alguna de mis presentaciones, entendiendo lo que se siente y sabe de música. La peor es cuando la gente hace comentarios banales que no tienen nada que ver con el aspecto real de lo que hago.
Me río de muchas cosas. Soy muy fácil de sonreír, porque pienso que tomarse la vida con humor es una de las mejores cualidades. Con el tiempo y la edad, reímos menos pero sonreímos más. Y esto es muy hermoso. Tampoco soy muy bueno contando chistes, no es cosa mía.
Yo soy romántico en el sentido literario del término y no en la forma literal de la palabra. En el mismo sentido que lo era Chopin cuando componía música, pensando que en la vida, hay que imaginarse que todo es posible. Lo que se piensa es posible. No debemos medir la vida como el tiempo de un cronómetro, sino con el tiempo del instinto, la pasión, el corazón y el alma.
El tema "Somos Novios" fue compuesto para ser cantado a dúo y por eso quise cantarlo con Christina, porque tiene una voz extraordinaria. La canción que canto con Verónica, empezó como un juego porque "Les Feuilles Mortes" no es un dueto, lo hicimos para probar. Y al final, no buscamos ninguna otra corista porque ella lo había hecho bien.
Cuando grabamos, en realidad, ella había entrado al estudio, para traernos un café. Y en cambio, la enganchamos en todo. Pero Verónica no quiere cantar.
La figura misma de Andrea Bocelli se torna en una figura bastante pesada, porque está interfiriendo en mi vida personal, como cuando mis hijos se acuerdan que su padre es una persona famosa. Ellos también juegan con eso.
Te cuento una anécdota que pasó anoche. Mi hijo más grande vino a abrazarme -en juego-, preguntándome: "¿Puedo abrazar a Andrea Bocelli? ¿Puedo abrazar a Andrea Bocelli?", como si fuera un admirador más. Y yo le dije: "Puedes abrazar a tu padre, pero a nadie más".
En casa, mis hijos sienten que están estudiando porque fundamentalmente me la paso insistiendo que empasten o vocalicen, a cualquier hora, todo el día. Los someto a que estudien música.
Mis hijos son talentosos y ya desplegaron bastante oído musical, aprendiendo a tocar el piano. Pienso que es una forma de darles una buena educación. Después verán.