La falta de conciencia de los comerciantes de la Avenida Central de Santiago ha motivado la evidente aglomeración de basura que se da en esta arteria, señaló Julio Cesar Herrera, director provincial del departamento de Sanidad Ambiental del Ministerio de Salud (MINSA).
Este medio pudo conocer que existen muchos dueños de locales comerciales que no están afiliados al servicio de recolección de basura que se brinda en la ciudad, y se desconoce cuál es el destino que le dan a sus desechos.
Igualmente mencionó el hecho que los que pagan por el servicio no siguen las recomendaciones que se les dan, con respecto a poner la basura en determinada hora, para que pueda ser recogida en la ronda del carro destinado para estas tareas.
En este sentido detalló que las microempresas recolectoras de basura han establecido un horario para ubicar la basura, con el fin de que se mantenga la ciudad limpia, mediante las dos rondas diarias que realizan los recolectores.
Sin embargo muchos de los negocios insisten en sacar la basura a cualquier hora, por lo cual la cabecera de la provincia de Veraguas se mantiene con aglomeraciones de basura, que no contribuyen a mejorar su aspecto.
Dijo además que pese a que los desechos que se acumulan son, en su mayoría, de naturaleza inorgánica no dejan de ser un posible foco de contaminación, que puede traer consigo una serie de enfermedades.
El funcionario destacó que en vista de esta situación se citó a los dueños de locales a una reunión, para buscar alternativas, solo unos pocos acudieron a este llamado y plantearon sus puntos de vista.
Durante la acción ambas partes pactaron cooperar mutuamente para que esta situación tome otro rumbo y se puedan obtener los resultados que se plantearon, en cuanto a mejorar el aspecto de Santiago.
Herrera estimó que es el municipio el que debe en primera instancia hacer valer las leyes, ya que amparados en el Código Administrativo pueden actuar para regular esta situación.
Por último concibió que el resto de las autoridades de la provincia como la gobernación, el despacho que dirige y otras deben brindar su cooperación, para que se corrija el rumbo que actualmente llevan las cosas.