Marcos Allen, del Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (CONATO), sostiene que la intención de los médicos de acogerse a una huelga nacional se convertirá en la "autoderrota" del grupo.
Allen considera que la posición de los galenos es "antidemocrática, chantajista, de reto y de confrontación, porque las acciones no tienen ningún fundamento".
Mientras que Roger Barés, de la Federación Nacional de Pacientes de Enfermedades Crónicas coincidió con Allen, pues indicó que el llamado a huelga será el "asesinato" del grupo, debido a que la comunidad no aceptará una huelga más.
Barés dijo que es "una lástima" que algunos médicos estén llamando a una huelga, porque los afectados serán los más pobres.