La no publicación del Tercer Informe sobre Desarrollo Humano por parte del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), ha despertado nuevamente las críticas del empresario Enrique De Obarrio.
El informe tendrá que esperar dos meses más para que se conozca.
"Es realmente lamentable que el PNUD, para salvar la cara al gobierno, permita esta situación, más aún cuando llevamos más de cinco meses en un proceso de concertación nacional", cuestionó el empresario.
Sostuvo que el informe no ha sido público por los cuestionamientos de "algunos en el gobierno".
La reacción de De Obarrio surge de su participación en la Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE 2007), donde informó sobre la situación de los pobres en el país.
Al respecto, la ministra de Desarrollo Social, María Roquebert, mediante una nota de prensa, contestó que "el Gobierno Nacional no ha escondido ni disfraza los problemas sociales de nuestro país. Por el contrario, los está enfrentando con políticas sociales".
En la nota explicamos que el gobierno puede aumentar la cantidad de estos contingentes, pero que eso no garantiza que el precio de los helados, o la leche en polvo para niños, sea menor para el consumidor. Sin embargo, lo expuesto demuestra que no es el libre mercado lo que influye en la fijación de los precios al consumidor, sino las distorsiones existentes.
Pedimos disculpas a nuestros lectores por las inexactitudes.
El director de la ANSEP está muy optimista. Y es que si entra al mercado una planta, por más ineficiente que sea, va a existir competencia y los precios bajarán.
Blandón piensa que el Gobierno va en la dirección correcta al acelerar el proceso de licitación de 100 megawatts, en donde el Estado recuperó B/.35 millones con el otorgamiento de concesiones, lo que es un hecho sin precedente.
Pero ese optimismo no lo mostró el economista Alexis Soto. Según dijo, el mercado como está funcionando no resuelve el problema, ya que en un plazo inmediato el Estado tiene que intervenir quitando la distorsión.