Miembros de la juventud del Partido Popular pidieron ayer al ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, que renuncie a su cargo por los escándalos de sobreprecios en la compra de los radares y porque las cifras que da el Gobierno sobre criminalidad no coinciden con las que muestran los medios.
En rueda de prensa se cuestionó la actitud del ministro, la cual tildaron de prepotente y extremadamente defensiva, lo que consideran lo hace ver como culpable de lo que se le acusa, refiriéndose al contrato que se firmó con la empresa italiana Finmecanica.
Pero no fue la única crítica para el titular de Seguridad, ya que el precandidato del PRD Juan Carlos Arosemena dijo que el Gobierno no ha sabido manejar el tema de los radares, y sus personeros, en lugar de explicar, se dedican a insultar y confrontar públicamente.
Sin embargo, Mulino ha reiterado que no existe tal sobreprecio en la compra.