Nación

Crónica de una captura


Al salir de Panamá el equipo periodístico de Perú lo hizo convencido de que en Coiba encontraría una riqueza na- tural incomparable. Iban dispuestos "a llegar a lugares recónditos de la isla", mencionó Alejandro Balaguer a El Panamá América antes de partir.
Aunque podrían haberlo intuido, por instinto de periodistas, confrontaron la realidad muy pronto: a un día de la llegada al Parque Nacional Coiba (PNC) cinco camaroneros pescaban dentro del área de reserva.
Balaguer, de la Asociación Andes y Mares financiada por la fundación internacional Avina, narró en exclusiva a este medio lo que observó perplejo en medio de aquellos parajes.
Después de un día de intenso recorrido por varios puntos de la isla, Balaguer, su compañero fotógrafo Alex Shmidheiny, científicos de Smithsonian y el director de la Asociación Nacional para la Conservación (ANCON), Líder Sucre, se disponían a volver.
"Sobrevolando las aguas del parque nacional, grandes embarcaciones camaroneras nos llaman la atención. Giramos sobre ellas y vemos su carga de muerte", cuenta Balaguer.
Añadió que los ubicaron justo cuando arrojaban grandes redes que barrían el fondo oceánico en busca de camarones. "En su afán, arrasan con todo lo que encuentran: peces de toda forma y tamaño, invertebrados, esponjas e infinidad de seres en su mayoría sin ningún valor comercial. Decidimos informar del delito a las autoridades de la isla".
El equipo de expedicionarios se decidió entonces por la intercepción marítima. La operación fue dirigida por Leonel Hernández, segundo jefe del PNC, administrado por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM).
Lo acompañan un par de guardaparques y un contingente. "Se siente la excitación. Poderosos motores fuera de borda arrojan el máximo de potencia. Vamos dando fuertes golpes sobre las olas. Los barcos pretenden escapar de nosotros pero los alcanzamos", nos dice vía correo electrónico desde la isla.
"Centenares de especies yacen sin vida en la cubierta. Las redes de arrastre son despiadadas. Acaban con este gran vivero que es el fondo marino de Coiba", describió, considerando también que con la acción se perjudica a colateralmente a los pescadores artesanales, pues si estas embarcaciones comerciales continúan con su nefasta faena, "quedarán sin recursos para mantener a sus pobres familias".
El grupo abordó también el "Panamá 12". Balaguer cuenta que el ambiente en cubierta era extremadamente hostil, "lo sentí en la mirada de la tripulación, pero sobre todo, en la del capitán, que me miró desafiante y me recomendó no intentar fotografiarlo, pero hice caso omiso y me retiré prudentemente".
Balaguer dijo sentirse satisfecho porque aquel día, además de registrar el suceso, "habíamos cumplido nuestra misión de guardaparques".

Mientras se adelantaba la presentación de las denuncias correspondientes en la Autoridad Marítima de Panamá y la ANAM regional y nacional, diversas agrupaciones que conforman la Coordinadora Cívica Veragüense se reunían.
El martes pasado en la tarde estudiaron la posibilidad de solicitar de manera formal a la presidenta de la República, Mireya Moscoso, que convoque a la Asamblea Legislativa a sesiones extraordinarias para la aprobación del proyecto de ley que crea el parque.
Durante varías horas, figuras representativas de estos grupos y el comité científico de la Universidad de Panamá, sede de Veraguas, se reunieron para analizar el documento aprobado en segundo debate y decidieron convocar a los grupos para que aprueben o no esta determinación.
Muchos de los representantes de las organizaciones presentes opinaron que las modificaciones que se hicieron al proyecto para que fuera aprobado en segundo debate constituyen importantes avances, en cuanto a la participación de las organizaciones y autoridades veragüenses en la futura administración de este parque.
Jeremías Aguilar, presidente de la coordinadora, indicó que luego de la evaluación hecha iniciarán consultas con las bases de las organizaciones también con los pescadores de las zonas cercanas al parque y seguido las convocarán para que éstas decidan qué acciones seguir.
Destacó que durante los primeros días de la próxima semana debe efectuarse la reunión entre los representantes de las más de 100 agrupaciones que conforman la coordinadora y decidir si se solicita o no al Ejecutivo el llamado a sesiones extraordinarias.
Para Aguilar, el proyecto tal como ha quedado consta de muchas virtudes que llenan las expectativas de la población.
Por su parte Víctor Jordán, coordinador de la Comisión Científica de la Universidad, coincidió con Aguilar en que lo aprobado en segundo debate es mucho más beneficioso que las propuestas presentadas con anticipación, por lo que lo catalogó como "positivo".
Para Jordán es muy importante que por vez primera se crea un consejo de administración con potestad administrativa y financiera, lo que representa que el parque sería administrado con cierta autonomía. De esta forma parte la ANAM.
Dijo además que con esta legislación se incluye a los municipios veragüenses que tienen que ver con Coiba en la administración de la isla, y se les beneficiaría económicamente, esto entre otras ventajas para la región.
Benedicto Santos, representante suplente de Soná y miembro del Centro de Gestión Local para el Desarrollo (CEGEL) en este distrito, se pronunció a favor de que el proyecto sea aprobado tal como está, ya que las organizaciones del área opinan que es lo mejor.
Insistió en que sería conveniente que se le solicitara a la Presidenta el llamado a sesiones extraordinarias.
No obstante, según el director de ANAM en Veraguas, Bernardo Brea, "por lo menos una vez por semana funcionarios de vigilancia, localizan y registran barcos pesqueros ejerciendo su actividad dentro de las aguas del Coiba".
Indicó que la cantidad de hallazgos varía, sin embargo, se han hecho muy frecuentes, por lo que se hacen los ajustes necesarios para establecer una vigilancia más efectiva.
Brea aseguró que los barcos encontrados durante la presente semana constituyen una prueba contundente de esta situación que es afrontada por los funcionarios que laboran en el área.
Mencionó que en este caso se presume que los mismos tenían poco tiempo de estar en el área, ya que al momento de ser abordados fueron revisados y no tenían en sus neveras ninguna especie cuya pesca esté prohibida, a parte de que en horas de la mañana de ese día se hizo un patrullaje de rutina y no se les encontró.
Brea explicó que según el procedimiento establecido, ellos están en la obligación de abordar estas naves, revisarlas, tomar los datos de las mismas para enviar un reporte a la Autoridad Marítima para que proceda con las sanciones correspondientes.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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