NO TUVO que llover mucho para que la barriada 9 de Enero, en San Miguelito quedara literalmente sumergida. Una vez más la mano del hombre tiene parte de la culpa.
La gran cantidad de desechos acumulados que van desde neveras hasta ropa, obstruyen el paso de las aguas y en consecuencia, todo se inunda.
Y es que de hecho, la situación no es desconocida por las autoridades.
La 9 de Enero aparece en la lista de los 58 sitios inundables del área metropolitana del Sistema Nacional de Protección Civil.
Se trata de una lista que ha ido creciendo. Hasta el 2006, eran 183 los puntos y para esta fecha ya se contabilizan más de 190.
El aumento preocupa. Entre el 2004 y 2005, la tendencia de observar eventos inundables había disminuido al menos un 46% en todo el país.
Esa barriada, que desde el domingo es noticia, vive hoy en zozobra.
Los residentes de unas 10 casas, perdieron todo en un abrir y cerrar de ojos.
Cuando comenzó a llover, en poco menos de una hora, las aguas lograron acumularse, provocando el pánico.
A cuatro días del estancamiento de las aguas en el corregimiento de Amelia Denis de Icaza, Panamá América pudo observar que el panorama, lejos de parecer un área residencial, asemeja un lago artificial.
El agua permanecía a 3 de los 4 metros de altura que había alcanzado con los pocos minutos que duró el temporal el domingo.
Roberto Velásquez Abood, director de SINAPROC, manifestó que únicamente se había podido bajar un metro de profundidad, por lo que todavía las instituciones involucradas trabajaban para solventar el problema.
Miguel Ángel Ariza, quien tiene más de 15 años de vivir en el área de la tragedia, contó que tanto para él como para sus vecinos, esa será una pesadilla muy difícil de olvidar.
Cuenta el afectado que cuando comenzó a inundarse su casa, lo único que pudo hacer fue alertar a su familia y salir corriendo.
"Por el susto que pasamos, para lo único que nos dio tiempo fue para salir, no pudimos salvar nada" expresó.
Sus hijos de 5 y 15 años están viviendo en carne propia la mala experiencia. No han podido ir a la escuela y entre lo que se perdió estaban los cuadernos, zapatos y el uniforme escolar.
En estos momentos Ariza y su familia se encuentran en casa de unos parientes.
Zunilda Barrera, otra de las afectadas, señaló que lo importante es que los vecinos cuyas casas no se inundaron han sido muy cooperadores.
Cada institución tiene detectado sus puntos críticos o propensos a inundaciones.
Para el Departamento de Aguas Servidas del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), en el distrito capital existen al menos unos cinco puntos críticos donde frecuentemente ocurre el desbordamiento de aguas servidas.
Félix Armando Quiroz, ingeniero del Departamento de Aguas Servidas del IDAAN, manifestó que estos lugares son Chanis, Marbella, Juan Díaz, Ciudad Radial y Pedregal.
Explica que allí es necesario intervenir al menos cada dos semanas para limpiar las tuberías y prevenir que las aguas servidas salgan a flote.
En los lugares que no son considerados críticos se interviene cada mes y medio.
Quiroz señaló que las cuadrillas actúan muchas veces cuando se reciben los reportes de las personas al desbordarse las aguas servidas.
Pero, es evidente que no hay participación de la comunidad. En Chanis, por ejemplo, el agua no fluye correctamente por la obstrucción que provocan los desechos acumulados y las grasas de las tuberías que tapan las alcantarillas.
Personal de mantenimiento retiraba la basura.
Crónica de una irresponsabilidad
La 9 de Enero y la entrada a Cerro Viento son dos nuevos puntos inundables.