El crucero "The Word of Residen Sea" atracó a tempranas horas de ayer en el Muelle 6 de Cristóbal, luego de lo que sus ocupantes bajaron en pequeños grupos. Este crucero, cuyo significado en español es "El Mundo de Residencias en el Mar", está vendiendo unos 110 apartamentos y hasta este momento ya los artistas Madonna, Roger Moore y otros están pensando en adquirir uno, quizás para filmar su propia película.
El sueño de estar siempre en cruceros se convirtió realidad para estas personas que han comprado sus apartamentos de temporada en unos B/.2.6 millones y B/.6 millones, porque solo lo utilizan por poco tiempo. Para ellos es un precio muy barato.
Los representantes de la compañía informaron que han vendido un gran porcentaje de las habitaciones, especialmente a personas de negocios que les gusta viajar por el mundo, "pero llevarse sus casas". El barco, con bandera de Noruega, es inmenso. Mide unos 196 metros de largo y pesa unos 40 mil toneladas, con una capacidad de B/. mil 42 habitantes, que opinan que tener un hogar permanente en esta nave es parte de sus "pasatiempos".
Llegar hasta donde se encuentra esta ciudad flotante no es nada fácil. Existen estrictas medidas de seguridad por parte de la tripulación del crucero que no permite que se tomen fotografías o vistas de sus pasajeros y embarcación.
A los millonarios del crucero no les gusta conversar con periodistas. Prefirieron dar las espaldas a las cámaras por temor quizás a la publicidad que se les dé. Pero si usted los ve en las calles, jamás pensaría que está frente a dueños de cadenas de bancos, joyerías, industrias o petroleras.
Sus pasajeros parecían ir de paseo a la playa y casi todos vestían con pantalones cortos, camisetas y sin prendas. Lisa Ballesteros, funcionaria de la terminal de cruceros del Muelle 6, indicó que para ellos lo más importante es que los turistas dejan ingresos en nuestro país, lo que ayuda a reactivar la economía. "Nos complace que estos cruceros atraquen en los puertos colonenses, para esta temporada contaremos con otros", explicó.
Los esposos Robinson, propietarios de agencias de viajes alrededor del mundo, fueron los únicos que con una sonrisa amable quisieron conversar. Dijeron que tener una casa dentro del crucero es fascinante. "Ya hemos viajado por tantos países del mundo, pero de verdad que queremos regresar a Panamá, por que nos interesa hacer excursiones hacia acá", dijeron.
Aunque en el crucero viajan personas muy famosas y "con mucho billete" no se pudo conocer sus nombres, porque la seguridad no permite que se diga quiénes son. Lo cierto es que algunos pasajeros recorrieron y hasta compraron en Colón y otros decidieron ir a jugar golf a la ciudad capital.