Y es que cruzar algunas vías de la ciudad se convierte en un verdadero dolor de cabeza, peor si es en horas "pico" o de congestionamiento vehicular.
La velocidad de los conductores y hasta la imprudencia de los peatones son factores que se conjugan y que en algunas ocasiones, terminan trágicamente.
Precisamente la muerte ha "teñido" ya varias calles de Panamá y por ende, ha conmocionado a la sociedad. En enero de 2003, Kathia Rosalía Vega, de 28 años, se disponía a cruzar la vía, a la altura de la Universidad Tecnológica en la Ricardo J. Alfaro (Tumba Muerto).
Llevaba de la mano a su hijo de tres años. Un carro se detuvo para cederle el paso; sin embargo, la conductora de un auto BMW, una menor de edad, no se percató y arrolló a Kathia y a su hijo.
La joven, de 17 años en ese momento, se dio a la fuga, mientras que el niño murió y la madre fue internada, pues tuvo que ser intervenida quirúrgicamente en una de sus piernas más de una vez.
El caso no se ha resuelto todavía y los familiares del pequeño siguen a la espera de una decisión.
Ese punto, en las inmediaciones de la universidad, es uno de los cruces peligrosos de la ciudad.
Noris de Palacio, quien vive en el edificio Las Mercedes, en la vía Ricardo J. Alfaro y que todos los días tiene que cruzar esa vía, indicó a Panamá América que "ni con las líneas de seguridad los conductores se detienen".
A su juicio, donde no hay pasos peatonales debieran estar presentes policías para dirigir el tránsito.
Roquel Ubarte coincide con Palacio. Él atraviesa a diario la calle 50, otro de los "cruces mortales" y dice que es necesario un puente.
"En la noche esta ruta se convierte en una pista de Río Hato en la que los jóvenes hacen regatas", indicó.
Se estima que el 50% de los accidentes de tránsito se debe a que se violan las normas de tránsito.
Todo peatón que no utilice el puente elevado puede ser sancionado con multas que van desde B/.5 hasta B/. 25.
El peatón no debe cruzar las calles o avenidas a una distancia menor de 200 metros de la localización de las líneas de seguridad.
Aunque se han registrado accidentes en la vía España y calle 50, el mayor Teófilo Moreno, subdirector del Tránsito de la Policía Nacional señaló que son más frecuentes en vías como la Boyd Roosevelt hasta Villa Zaita, en la recta que conduce hacia Felipillo y en las vías hacia el distrito de San Miguelito y Chepo.
De acuerdo con Moreno, tanto los conductores como los peatones deben ser más responsables.
Los peatones deben utilizar los puentes elevados, en caso de que los haya, cruzar por las líneas de seguridad, caminar por áreas iluminadas y percatarse de que los vehículos vengan a una distancia de más de 70 metros.
En cuanto a los conductores, Moreno sugiere que disminuyan la velocidad en los puntos peligrosos.
Panamá América observó otros sitios de peligro como las avenidas Justo Arosemena, Perú, Cuba, Belisario Porras, José Agustín Arango, Nacional y De Los Mártires. La vía Domingo Díaz (o la vía Tocumen), la Fernández de Córdoba, la Brasil.
César Augusto Silgado, de 58 años, murió el pasado 19 de mayo cuando cruzaba la calle 50, frente al supermercado Rey. Fue atropellado por una joven de 18 años, quien conducía la camioneta RAV-4 y que se dio a la fuga.
Otro accidente se registró frente a la Policlínica J.J. Vallarino.
Cándida Nieto perdió la vida el pasado jueves luego de haber sido arrollada por un bus de la ruta Pedregal - Corredor.