La gerente de Rasfer Internacional, Susi Criado, negó hoy (ayer) que esta empresa tenga relación con el fármaco contaminado que ha causado más de 100 muertes en Panamá, suministrado por el grupo Medicom al laboratorio de la Caja de Seguro Social panameña.
Según explicó la gerente a Efe, Ángel de la Cruz, distribuidor de Panamá del grupo Medicom, que actualmente está encarcelado, les pidió en 2003 glicerina pura de la más barata, que se le sirvió a través de un agente de China que certificó con un boletín de análisis que el producto era glicerina pura en el 99, 5%.
Desde Rasfer se insiste en que como intermediarios nunca manipulan la mercancía y que si el cliente era un laboratorio de la Caja de Seguro Social (CSS), ellos debían haber hecho un análisis para ver qué era lo que recibían y si coincidía con lo pedido, lo que nunca se hizo.
A Rasfer se le implica en el suministro a Medicom de dietilenglicol, un producto que esta compañía vendió después a la Seguridad Social panameña en la creencia de que era glicerina.
Criado puntualizó que la glicerina llegó a Barcelona en unos contenedores a los que se añadieron otros productos, y desde el mismo puerto de la ciudad española partió a Panamá.
Al respecto, el director de la CSS, René Luciani, se limitó a señalar que "así como Rasfer los acusa por no haber realizado los análisis al producto, ellos también tenían que hacer los análisis respectivos al momento de despachar".
Según Luciani, los cuestionamientos de Rasfer son entendibles porque se están defendiendo.
"Lo cierto es que ellos vendieron el producto al grupo comercial Medicom", puntualizó.