La Caja de Seguro Social (CSS) tiene sus puertas abiertas para quien quiera conocer sus estados financieros, aseguró ayer el director de Planificación de la entidad, Even Chi Pardo, luego que la Cámara de Comercio e Industrias anunciara que realizarán una auditoría particular a la institución.
La Cámara de Comercio de igual forma pidió a sus miembros que soliciten a la Contraloría de la República un examen preciso del estado de las finanzas de la entidad, pues según el presidente del organismo empresarial, José Javier Rivera, existen confusiones en los números que presenta la Contraloría y los que presenta la CSS, ya que el primero asegura que existe un déficit de 53 millones de dólares y el segundo que éste es de 18.5 millones.
De acuerdo con Chi Pardo, la CSS está abierta al escrutinio de todos los ciudadanos, ya que la administración está en la plena disposición de presentar toda la información que requieran.
Dijo además, que hay una Ley de Transparencia que obliga a las entidades a presentar sus estados financieros y que la institución no va a rehuir.
Sostuvo que esta institución se somete ahora, como lo ha hecho siempre, al escrutinio de todo asegurado que tenga el interés de conocer cuál es la situación financiera de la CSS.
"Nosotros estamos en la disposición de colaborar y aplaudimos el interés de cualquier organismo y cualquier ente de la sociedad que desee analizar y compartir con la institución su situación financiera", enfatizó.
Esta evaluación, aseguró, permitiría a la administración analizar cuáles son las vías por las que debe transitar la institución y eliminar así cualquier dificultad financiera que surja en el futuro.
El funcionario aseveró que en la entidad no hay nada que ocultar ni maquillar contablemente, tal como denunció César Tribaldos, miembro de la Junta Directiva de la CSS. "Esto sería una irresponsabilidad, que incluso podría ser objeto de investigaciones legales", enfatizó.
Informó además que la Contraloría tiene permanentemente a sus funcionarios dentro de la institución tal como lo exige la ley, e incluso, la propia CSS ha llegado a pagar hasta 1 millón de balboas a la Contraloría para que la entidad fiscalizadora realice auditorías dentro de la CSS.