El director de Compras y Abastos de la CSS, Alexis Zuleta explicó que este requisito obliga al proveedor a comprometerse con la entidad, garantizando la bioquivalencia para todos los medicamentos y la eficacia terapéutica en determinados productos.
Por su parte, la presidenta de la Comisión de Medicamentos de la CSS, Olga Barrera informó que el Ministerio de Salud otorgó un mandato a la entidad de encargarse temporalmente de certificar los fármacos para la licitación de precio único, número 1 del 2005, debido a que el ente rector a la fecha, no ha finalizado este trabajo.
En tanto, el director Ejecutivo de Probidsida, Orlando Quintero sustentó su oposición basándose en el capítulo 4 de la Ley 1 de medicamentos, que establece que las distribuidoras deben cumplir con la bioequivalencia y sustentar la eficacia terapéutica a través de estudios certificados.
"Los distribuidores tienen la responsabilidad de presentar dichos estudios de los medicamentos, pero se sabe que no están dispuestos a hacerlo por sus intereses económicos", recalcó Quintero.
Orlando Quintero, de Probidsida, manifestó que puede aceptar lo concerniente a la licitación de precio único, pero rechaza la declaración jurada a los proveedores.
Los estudios de bioequivalencia de los medicamentos tienen costos aproximados entre los B/. 50 a 70 mil balboas.
Son efectuados en laboratorios de Canadá, Suecia, Estados Unidos y otros países de Europa.