La Caja de Seguro Social (CSS) desmintió ayer la existencia de problemas en los quirófanos que prestan servicios de cirugía en el Complejo Hospitalario Metropolitano, al tiempo que responsabilizó a la anterior administración de la situación que vive el Hospital de Aguadulce.
El director nacional de Servicios y Prestaciones Médicas, doctor Marciaq Altafulla, afirmó que las medidas de asepsia que se practican en las salas del Complejo Metropolitano son las de un hospital de tercer nivel, con lo cual se cuenta con un centro quirúrgico debidamente habilitado.
Al referirse a la situación de los quirófanos en el Hospital de Aguadulce, dijo que "la construcción de dicho centro se inició en la administración anterior, donde la actual no tuvo nada que ver".
Desde su inauguración este hospital se ha empezado a usar de forma paulatina y progresiva en la medida en que se puedan obtener los recursos humanos y financieros para darle uso a un centro que debe ser de tercer nivel para atender las provincias centrales.
"En ningún momento la actual administración tuvo injerencia en la construcción de 14 quirófanos, los hemos heredado y estamos tratando de hacer el uso racional posible cuidando las finanzas del Estado y cuidando el presupuesto de la Caja", enfatizó Altafulla.
Para la utilización de los quirófanos en Aguadulce se necesita, además de la planta física, tener los implementos, recursos de equipos y humanos que no son sólo médicos cirujanos, sino también de enfermeras, asistentes, circuladoras, anestesistas, y todo ello representa un esfuerzo.
Por su parte, el doctor José Trejos, director médico del Complejo Metropolitano, dijo que el centro quirúrgico de este hospital en el primer semestre del 2002 había programado realizar unos 9 mil 600 procedimientos quirúrgicos, pero efectuó 11 mil 129.
En conferencia de prensa, el funcionario indicó que le preocupa que en momentos en que el país tiene muchos problemas de índole financiera social violencia, se busque desinformar a la población con este tipo de noticias.